El boleto subió a $2.090, pero los empresarios del colectivo ya saben cuándo llega el golpe que falta

¿Cuánto debería costar el boleto para que las empresas de colectivos no pierdan plata? El número que manejan los empresarios supera largamente los $2.090 que ya se pagan en Santa Fe, y hay una fecha clave en diciembre.

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El boleto subió a $2.090, pero los empresarios del colectivo ya saben cuándo llega el golpe que falta
El boleto subió a $2.090, pero los empresarios del colectivo ya saben cuándo llega el golpe que falta

La actualización del boleto urbano en Santa Fe trajo un respiro a las empresas de transporte, aunque lejos está de resolver el problema de fondo. Gerardo Ingaramo, gerente de Autobuses Santa Fe, calificó la suba de $190 como un paliativo y anticipó que el impacto pleno del nuevo cuadro tarifario recién se sentirá en diciembre.

La tarifa frecuente pasó a costar $2.090. Consultado sobre si ese número alcanza para cubrir los gastos del sistema, Ingaramo fue directo: “Zafamos”. Pero enseguida aclaró que el ajuste quedó por debajo de lo que, según el estudio de costos que analizó el órgano de control, debería valer el pasaje.

“Representa un número mayor que da $2.656 el costo de la tarifa”, explicó el empresario en diálogo con LT10. Según señaló, el municipio introdujo modificaciones en sus cálculos y así definió el nuevo valor. Aunque admitió que todavía no vio cómo se elaboró ese estudio, reconoció que la actualización llegó acompañada por un refuerzo de los fondos municipales.

El aporte municipal que cambia la ecuación

El aporte mensual del municipio pasó de $150 millones a $300 millones, según destacó Ingaramo. Ese dinero permite cubrir una parte del aumento salarial, aunque no alcanza para compensar todos los incrementos de costos.

“Es un paliativo lo que ha puesto el municipio. El incremento no es lo que corresponde a la tarifa”, sostuvo.

Salarios, gasoil y el calendario que preocupa

El nuevo cuadro tarifario no se traducirá de inmediato en mayores ingresos. La actualización debe impactar en el sistema SUBE, un proceso que puede demorar entre una semana y 15 días. Además, hay diferencias entre los tipos de pasajes: durante el primer mes las empresas percibirán el incremento en los boletos frecuentes y la tarifa plana, mientras que el boleto educativo gratuito recién reflejaría el aumento el 15 de diciembre.

A eso se suma el congelamiento de los atributos sociales dispuesto por el Gobierno nacional. Los descuentos para esos usuarios se mantienen, pero las empresas no reciben un incremento equivalente en las compensaciones.

En paralelo, esta semana deberán discutir con la Unión Tranviarios Automotor (UTA) el pago de un retroactivo no remunerativo de $440.000. Hasta ahora, precisó Ingaramo, se abonaron los salarios con un aumento del 11,2%, y los viáticos diarios pasaron de $19.000 a $22.000.

El gasoil es otro de los factores que presionan. Según el empresario, el combustible aumentó casi un 100% respecto del año pasado. Por eso presentaron una propuesta ante la Secretaría de Transporte de la Nación para obtener una reducción impositiva temporal sobre el combustible del transporte público: suspender esos impuestos durante 180 días permitiría ahorrar entre $300 y $400 por litro, estimó. La intención es evitar que las empresas trasladen nuevos aumentos a los usuarios.

Menos pasajeros: ¿cuánto pesan las aplicaciones?

Ingaramo relativizó el impacto de las aplicaciones de viajes sobre la caída de pasajeros. Reconoció que son una competencia, pero consideró que no son la explicación principal. A su entender, pesan más la pérdida de poder adquisitivo y la imposibilidad de afrontar el precio del boleto.

“Me parece que es la falta de trabajo, el costo de la tarifa puede ser”, señaló. Como ejemplo, mencionó que en Buenos Aires se registró una caída del 30% de pasajeros, pese a que el boleto cuesta menos que en otras ciudades.

También vinculó la disminución de usuarios con los paros que afectaron a docentes y universidades. En ese contexto, estimó que las aplicaciones podrían explicar alrededor de un 5% de la caída, aunque aclaró que se trata de una apreciación propia.

El empresario planteó la necesidad de buscar alternativas de financiamiento para que el costo del sistema no recaiga cada vez más sobre los usuarios diarios. Entre las opciones mencionó ampliar la cobertura del boleto educativo gratuito y analizar otras formas de sostener las gratuidades.

Flota renovada y aire acondicionado

En cuanto a las unidades, Ingaramo detalló que Autobuses Santa Fe incorporó 50 colectivos cero kilómetro desde 2023, todos con aire acondicionado. De ese total, 15 son modelos 2026. A esos vehículos se suman colectivos de piso bajo, modelos entre 2015 y 2019, que también cuentan con climatización.

Según el gerente, el 80% de la flota ya tiene aire acondicionado. Para el verano, cuando habitualmente se reducen los servicios por la baja estacional de pasajeros, estimó que la totalidad de las unidades que circulen contará con ese equipamiento.

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