El boom de edificios que nadie frena en Solano Vera: por qué los vecinos hablan de una bomba de tiempo
Mientras todos miran los 10 edificios de la avenida Perón, a pocos minutos de allí un corredor acumula barrios cerrados y torres sobre una ruta que nunca se amplió. Los vecinos ya hablan de una bomba de tiempo vial, y la lista de fallas que enumeran pone la seguridad de miles de familias en el centro de la escena.
Mientras Yerba Buena discute un proyecto de 10 edificios en la avenida Perón, a pocos minutos de allí la avenida Solano Vera acumula barrios cerrados, torres y un colegio privado sobre una ruta que nunca fue ampliada. Un lector denuncia la pasividad de los planificadores urbanos y la complicidad municipal.
La carta de lectores firmada por Jesús Rojas pone el foco en un contraste que, según su mirada, expone una vara selectiva a la hora de medir el crecimiento urbano en Tucumán. Mientras las alarmas se encienden por un emprendimiento inmobiliario de 10 edificios sobre la avenida Perón, en Yerba Buena, sobre la traza de la ruta provincial 339 —conocida como avenida Solano Vera— el avance de la construcción lleva años sin que se haya transformado la infraestructura vial de soporte.
El texto sostiene que esa zona, que va desde el Camino de Sirga hacia el sur, se consolidó como un corredor con más de 9 barrios cerrados, 4 edificios ya construidos (con proyectos por 7 más), canchas de fútbol y hasta un colegio privado. A eso se suman 4 barrios más conectados a través del tramo que une la Solano Vera con la ruta provincial 301.
"Estamos hablando de diversos proyectos, negocios y lugares de recreación que suman miles de familias a un corredor que nunca dejó de ser, en su esencia y diseño original, una simple ruta", advierte el autor.
Un tráfico que desborda la calzada
Según la denuncia, la avenida soporta un tránsito diario monumental y heterogéneo: camiones de gran porte, un caudal incesante de automóviles particulares y una masa crítica de motocicletas y bicicletas que se arriesgan a diario en un trazado que califica como obsoleto.
El verdadero escándalo, para Rojas, no es que se construya, sino que el ámbito político permita una expansión a discreción sin haber adaptado la infraestructura vial. "El Estado no puede limitarse a ser un mero espectador ni un simple mostrador de sellos que recauda por autorizar construcciones", sentencia.
Las fallas que enumeran los vecinos
La carta detalla tres deficiencias estructurales que, a su juicio, gritan auxilio en cada cuadra:
Inexistencia de carriles de giro: para doblar a la izquierda hacia cualquiera de los barrios o complejos, los conductores deben detenerse y cruzar peligrosamente sobre los carriles centrales, lo que genera un riesgo constante de choque frontal o en cadena.
Falta de banquinas y estado desastroso: las banquinas prácticamente no existen o están deplorables, llenas de baches, desniveles y obstáculos, lo que impide cualquier maniobra de emergencia o banquina de escape.
Seguridad vial ausente: la señalización horizontal y vertical brilla por su ausencia, y la escasez de semáforos sincronizados o rotondas adecuadas convierte los accesos a los barrios cerrados en una ruleta rusa, especialmente en horas pico.
El reclamo de fondo
El autor cuestiona que las alarmas del colapso urbano se enciendan selectivamente para grandes anuncios en la avenida Perón, mientras se ignora que en la Solano Vera el colapso ya es una realidad cotidiana.
"Seguir emitiendo permisos de edificación sin que el poder político asuma su responsabilidad de invertir en obras públicas es condenar a toda la comunidad a vivir en una trampa de tránsito permanente", cierra Rojas.
La misiva, publicada en la sección Cartas de Lectores, apunta directamente contra la Municipalidad de Yerba Buena y los planificadores urbanos de la provincia, a quienes acusa de pasividad frente a un crecimiento que, según su visión, ya desbordó la capacidad de una ruta que nunca dejó de serlo.
Las imágenes que acompañan la denuncia muestran los cruces hacia el colegio San Andrés del Norte, hacia Viento Sur y el acceso al Cedar.