El boom de la nuez pecán en Corrientes: más de 250 hectáreas y un plan que promete
El sur correntino se llena de pecán: más de 250 hectáreas y un plan que no para. ¿Qué aprendieron los productores en la última jornada?
El sur correntino se convirtió en el nuevo epicentro de un cultivo que crece sin freno: la nuez pecán. Con más de 250 hectáreas implantadas, la región atrae a productores de todo tipo, desde novatos hasta expertos, y el Gobierno provincial ya puso manos a la obra para acompañar esta expansión con capacitación técnica.
Una reciente jornada en Curuzú Cuatiá reunió a más de 20 productores bajo el ala del Programa Nuez Pecán, una iniciativa oficial que busca consolidar esta alternativa productiva. Durante el encuentro, los asistentes no solo compartieron experiencias, sino que también recibieron herramientas clave para mejorar sus plantaciones.
¿Qué se enseñó en la jornada?
Los especialistas del programa abordaron temas críticos como la poda de formación, el manejo invernal, la sanidad de los árboles y el control de altura. También se habló de nutrición y manejo general del cultivo, con un objetivo claro: que cada productor pueda aplicar prácticas adecuadas desde los primeros años.
Federico Debona, coordinador del programa, explicó que buscan lograr “árboles saludables, plantaciones eficientes y una producción de nueces de calidad”. Y no es para menos, porque la diversidad de perfiles entre los asistentes refleja el interés creciente que despierta el pecán.
Un cultivo que une a novatos y veteranos
“Tenemos productores que recién están comenzando, otros que ya cuentan con varios años de experiencia y algunos cuyas plantaciones están entrando en producción. Esto demuestra el interés que está generando el pecán y la importancia de acompañarlos técnicamente en cada etapa”, señaló Debona.
La jornada no solo sirvió para capacitarse, sino también para fortalecer el entramado productivo local. El desarrollo del pecán se presenta como una oportunidad para diversificar la matriz económica de la provincia, generar nuevas alternativas para los productores y potenciar las economías regionales.
Con más de 250 hectáreas ya implantadas y un programa que sigue sumando adeptos, el sur correntino se posiciona como un polo de referencia para este cultivo. La asistencia técnica y la capacitación en territorio son, según los organizadores, la clave para que esta tendencia siga en ascenso.


