El BPN concentra su estrategia en Neuquén: ¿qué pasará con las sucursales en Río Negro?
El BPN cierra tres sucursales en Río Negro y apuesta a fortalecer su presencia en Neuquén. ¿Cómo impactará en los clientes y qué pasará con los empleados?
El Banco Provincia del Neuquén (BPN) redefine su rumbo con una clara consigna: priorizar el territorio neuquino y potenciar la atención digital. La entidad avanza en un plan de reestructuración que incluye el cierre de tres sucursales en Río Negro, pero con una garantía: ningún empleado perderá su puesto.
La decisión fue confirmada por el gobernador Rolando Figueroa, quien remarcó que el BPN "tiene que estar en Neuquén para los neuquinos". En esa línea, la entidad enfocará sus recursos en mejorar la experiencia del cliente tanto en las oficinas locales como en las plataformas digitales, que hoy concentran gran parte de las operaciones.
¿Qué pasará con las sucursales en Río Negro?
El plan contempla el cierre definitivo de tres sedes que el banco neuquino mantiene en la vecina provincia: Choele Choel, Villa Regina y Las Grutas. Según lo informado, dejarán de atender al público el próximo 30 de septiembre. La medida busca concentrar esfuerzos en el territorio provincial, pero no implicará despidos: todo el personal será reubicado en otras sucursales cercanas o en alguna dependencia dentro de Neuquén.
"No se despide a ningún trabajador", aclaró Figueroa, en un intento por despejar dudas sobre el impacto laboral de la reestructuración.
Expansión en el interior neuquino
Mientras se achica la presencia fuera de la provincia, el BPN apuesta a crecer en el interior. Desde 2024 se inauguraron oficinas comerciales en localidades como Taquimilán, Las Coloradas, Los Miches, Manzano Amargo, Barrancas y en el Oeste de Neuquén Capital. Con estas aperturas, el banco busca acercar sus servicios a más neuquinos y ampliar su alcance territorial.
Más digital, menos sucursales
La estrategia también incluye un fuerte impulso a los canales digitales. Según se explicó, se fortalecerán las plataformas online, se implementará el sistema de QR entre octubre y noviembre, y se ofrecerá asistencia remota y visitas presenciales para clientes empresas antes del cierre de las sucursales rionegrinas. Todo esto, sin que la reestructuración demande gastos adicionales para el banco, ya que se financiará con el ahorro que generará el cierre de las tres sedes.
La decisión de cerrar sucursales en Río Negro no es casual: responde a una política institucional que busca concentrar esfuerzos en la provincia y adaptarse a la creciente migración de clientes hacia los servicios digitales. Con esta movida, el BPN apuesta a estar más cerca de los neuquinos, tanto en el territorio como en la virtualidad.