UPCN arrancó la Superliga con tres victorias al hilo y uno de sus referentes brasileños contó por qué el equipo está para pelear el título. Pero también reveló el detalle de su vida que pocos conocían y que cambió su forma de entrenar.
Matheus Alejandro Hoffman, central de UPCN San Juan Vóley, habló del arranque perfecto del equipo en la Superliga, de su pasado militar en Brasil y de por qué eligió San Juan para vivir con su familia. Con tres triunfos al hilo ante Ferro, San Lorenzo y Sonder, el último campeón del torneo dejó en claro que va por la defensa del título.
En diálogo con el programa "Hablemos sin jugar", el jugador brasileño repasó el inicio de temporada y no esquivó ningún tema: el nivel del plantel, las críticas al formato de la liga, su vida en la provincia y su paso de ocho años por el Ejército de su país.
"Estamos para ser campeones"
Hoffman no dudó cuando le preguntaron si el equipo está en condiciones de repetir la corona. "Sin duda, estamos para ser campeones. Por la historia de UPCN, por cómo entrenamos y trabajamos, es para ser campeón sí o sí", aseguró.
El arranque ideal no fue casualidad. "Sabemos de lo que somos capaces. Sin soñar alto, pero con realismo, queríamos empezar así y lo hicimos", explicó. Y puso el acento en el profesionalismo del club: "Somos un equipo re profesional, me encanta estar acá. Tenemos a Fabián (Armoa), que analiza cada rival. Hacemos un trabajo extra de video. No vamos a ciegas".
Sobre los rivales, fue directo: "Ciudad de Buenos Aires sigue siendo el rival a vencer. Después pongo a Monteros, River y Boca".
Las críticas al formato de la Superliga
El central no se guardó nada al hablar del calendario de la competencia argentina. "No estoy de acuerdo con este formato de Superliga. No existe en ningún otro lugar del mundo. Te pone a jugar días seguidos, lo que es difícil, y además casi no juego delante de mi hinchada ni de mi familia", disparó.
También reconoció la distancia que separa al vóley local de las potencias: "El primer mundo del vóley es Italia y Polonia; estamos lejos de eso".
San Juan, la familia y el Ejército
Hoffman encontró en la provincia el lugar ideal para establecerse. "Me gusta para vivir, es muy tranquilo y seguro. Cuando viajo, dejo a mi mujer y a mis hijos y sé que no pasará nada. Brasil es un país re caliente en seguridad, acá estoy tranquilo", confesó.
Su familia es el motor de todo. "Ganar un campeonato y que mi hija y mi mujer embarazada estén ahí es un combustible que no tiene precio", afirmó.
El jugador también recordó sus ocho años en el Ejército de Brasil, donde llegó al grado de tercer sargento en la selección militar de vóley. "Entré en 2018 por un programa de atletas de alto rendimiento. Aprendí a disparar, se aprende todo", relató. Aunque aclaró: su trabajo allí "era solo el deporte, pero en un conflicto bélico, un militar no puede decir que no".
Truco, mate y una convivencia que se nota
Para sobrellevar los viajes largos, el grupo se apoya en la convivencia. "Jugamos al truco, nos divertimos. Ayer volvimos a las 3 de la mañana desde Monteros, tomando mate y peleando por River y Boca. Paso más tiempo con ellos que con mi familia", contó el brasileño, que aseguró sentirse como en casa por las similitudes con su Porto Alegre natal.
Por último, destacó la exigencia de Armoa para alcanzar el alto rendimiento: "Pero esa exigencia alta también nos la pedimos nosotros mismos. Yo nunca puedo jugar para 2 puntos; lo más bajo tiene que ser 6. Tengo que cumplir esto siempre y quizá algún día hacerlo mejor. Sabemos que tenemos que cumplir siempre".