El bullying ya no termina en la escuela: la señal que los padres suelen pasar por alto

El acoso ya no se queda en el aula: ahora se cuela por el celular y sigue en casa. Los chicos callan, pero el cuerpo habla. Lo que los padres creen que es una etapa podría ser la señal que lo cambia todo.

· 5 min de lectura
El bullying ya no termina en la escuela: la señal que los padres suelen pasar por alto
El bullying ya no termina en la escuela: la señal que los padres suelen pasar por alto

El acoso entre adolescentes dejó de ser un problema que se limita al aula. Con el avance de las redes sociales, la violencia se trasladó también a los teléfonos y las computadoras, y puede continuar mucho después de que suena el timbre. Ante este escenario, la médica pediatra Mayra Pertiñez, integrante del Comité de Estudio Permanente del Adolescente (CEPA) de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), dialogó con Radio UNNE y explicó cómo detectar las señales de alerta y qué rol deben cumplir las familias, las escuelas y los propios compañeros.

Según Pertiñez, el hostigamiento ya no ocurre solo en el patio o en el salón de clases. Los grupos de chat, la mensajería privada en redes sociales y hasta los juegos virtuales se convirtieron en nuevos escenarios donde los chicos pueden sufrir acoso. También mencionó prácticas como la suplantación de identidad, la difusión de contenido íntimo sin permiso o la exclusión deliberada de chats grupales, que profundizan el aislamiento de la víctima.

Las señales que encienden las alarmas

Cuando un chico no cuenta lo que le pasa, el cuerpo y el comportamiento suelen hablar por él. La especialista enumeró varios indicios que los adultos deben observar: una caída en el rendimiento escolar, la pérdida de interés por actividades que antes disfrutaba, baja autoestima, cambios de humor y síntomas de ansiedad o depresión. También pueden aparecer molestias físicas sin causa orgánica aparente, como dolores de cabeza o vómitos.

“Los domingos previos a la semana escolar o el domingo antes de comenzar las clases, cuando los chicos empiezan a tener sensaciones de ansiedad o depresión”, ejemplificó Pertiñez, marcando un patrón temporal que puede delatar el malestar.

La pediatra insistió en que, ante estos signos, lo primero es una consulta médica integral para descartar problemas orgánicos. Si no hay una explicación física, el siguiente paso es la derivación a salud mental. “La psicología ayuda a que el niño de a poco vaya despertando el dolor que siente a través del cuerpo”, remarcó.

La respuesta de los adultos, clave

Para Pertiñez, la actitud de los mayores es central, tanto cuando el chico es víctima como cuando ejerce la violencia o es testigo. En el primer caso, recomendó generar un espacio de escucha respetuosa y luego acercarse a la institución educativa para informar la situación. “Tenemos que tratarlos con respeto, buscar espacio de escucha, aunque les cueste, y luego acercarnos a la institución para comentar lo que están padeciendo”, sostuvo.

Cuando el adolescente es quien agrede, la especialista sugirió acercarse a él, preguntarle por qué actúa así y ayudarlo a reflexionar. También advirtió sobre el rol de quienes observan el acoso, muchas veces invisibilizado, y que pueden perpetuar la agresión por la influencia del grupo. En esos casos, un adulto referente debería intervenir como sostén y ejemplo.

“No minimizar ni naturalizar”

La especialista fue tajante al advertir que el bullying no debe confundirse con una pelea aislada entre compañeros. “No debemos, bajo ningún caso, minimizar por ejemplo una pelea aislada entre compañeros o una situación de bullying que le pueda generar daño repetitivo, dolor a un otro”, enfatizó.

En ese sentido, señaló que la intervención temprana ayuda a los pares a reconocer un conflicto y evita que se naturalice la violencia. Además, alertó sobre los entornos que no aceptan la diversidad y que generan mayor vulnerabilidad en quienes no pueden expresarse libremente.

El problema se agrava cuando el acoso se extiende al mundo virtual. “Los contenidos sobre la víctima se comparten, replican o permanecen disponibles, ampliando su alcance y revictimizando aún más al niño”, explicó. Y criticó que muchas escuelas se desentiendan de lo que ocurre fuera de sus paredes: “Con la parte virtual, la escuela dice: 'del colegio para afuera ya no es nuestra situación'. Cuando en realidad deben intervenir porque el hostigamiento se sigue produciendo día a día”.

¿Cambiar de escuela es la solución?

Frente a un caso de bullying, algunos padres consideran mudar al chico de curso o de establecimiento. Pertiñez cuestionó esa medida: “La solución no es te saco de este curso y te pongo en otro curso”, dijo, porque transmite la idea de que la víctima es el problema y no ataca la raíz del conflicto. En cambio, propuso que los profesionales de la salud y la educación intervengan para resolver la situación y dar el ejemplo a los pares.

La especialista abogó por un abordaje articulado entre familias, escuelas, equipos de salud y organismos de protección de derechos. Observó que, aunque muchas instituciones tienen gabinetes pedagógicos, en la práctica la intervención suele concentrarse solo en víctima y agresor, dejando de lado al grupo y las normas de convivencia.

La comunicación como prevención

Para detectar el problema a tiempo, la comunicación efectiva y afectiva sigue siendo la herramienta central. “La comunicación sigue siendo la clave, poner en palabras lo que pasa por el cuerpo y la mente. Valorar y respetar lo que el niño agredido cuenta, reflexionar sobre la situación de violencia que envuelve al agresor e invitar a quienes son parte a acercarse a dialogar con un adulto”, afirmó Pertiñez.

La pediatra recordó que existen canales institucionales para pedir ayuda, como la Línea 102, destinada a la protección de derechos de niños y adolescentes. Y concluyó: “No hay que olvidar que la escuela puede ser uno de los escenarios donde comienza o se manifiesta el problema, pero la violencia puede continuar mucho después de que termina la jornada escolar”.

Más para leer

La Fiesta Nacional del Algodón ya tiene fecha: qué se viene en Sáenz Peña
Sociedad
Vuelve la fiesta de la yerba mate y el alfajor a Resistencia: fecha, lugar y entrada gratis
Sociedad
Dengue en Chaco: hay 15.000 primeras dosis aplicadas, pero la segunda no aparece
Sociedad
Capacitaciones gratuitas de la UOCRA: cómo anotarse y qué oficios se enseñan
Sociedad
Construyen en El Impenetrable una pista que evitará el aislamiento por lluvias
Sociedad
A 93 años de la Masacre de El Zapallar, un acto en San Martín promete reabrir la memoria
Sociedad