El CAAD de Ushuaia ya prepara su propio edificio: la historia detrás del sueño que no se rindió
El CAAD de Ushuaia ya tiene el decreto de preadjudicación y el terreno listo, pero detrás del anuncio hay casi un año de gestiones que estuvieron a punto de quedar en la nada. Qué pasó con el sueño del edificio propio.
La construcción de la nueva sede del Centro de Actividades Alternativas para Personas con Discapacidad (CAAD) de Ushuaia empieza a dejar de ser un anhelo. Con el decreto de preadjudicación ya entregado y el terreno listo, la institución se prepara para una etapa que su directora, Fernanda Gaillard, describe como la concreción de un sueño colectivo.
En diálogo con radio Provincia, Gaillard confirmó que el documento que habilita el próximo tramo del proyecto ya está en sus manos. "Ahora sigue una serie de trámites bastante importantes. Ya va a ser casi un año desde que empezamos con el sueño de la construcción de nuestro edificio propio", explicó.
Un camino con obstáculos, pero sin bajar los brazos
El recorrido no fue sencillo. Gaillard reconoció que "venía lento el asunto", aunque la decisión de sostener el impulso permitió destrabar gestiones y sumar el acompañamiento de distintas empresas. "No bajar los brazos" fue la consigna que, según la directora, mantuvo viva la iniciativa.
Uno de los avances más visibles fue la preparación del terreno, donde ya no queda rastro de la edificación que antes ocupaba el espacio. Una empresa colaboró con los trabajos necesarios para dejarlo en condiciones, mientras que desde el proyecto y la dirección siguieron de cerca las gestiones para acortar los plazos.
"En breve empieza la empresa constructora a trabajar en el terreno y eso a nosotros como institución nos pone muy felices, muy contentos", expresó Gaillard.
El aporte de la comunidad, clave para llegar hasta acá
La directora también subrayó el compromiso colectivo que hizo posible este momento. Contó que durante la última semana se sumaron nuevas empresas y personas dispuestas a colaborar. El movimiento de suelo fue determinante para habilitar el siguiente paso y para generar las condiciones que atraigan más voluntades.
El origen de todo se remonta al 12 de octubre del año pasado, cuando la ultramaratón que protagonizó el legislador Federico Sciurano, desde Río Grande hasta Ushuaia, movilizó a la comunidad y reunió fondos para el proyecto. La campaña contó con la participación de empresas que contribuyeron a sostener el objetivo.
Con el terreno preparado y las gestiones principales resueltas, el CAAD se acerca a una etapa largamente esperada. Para Fernanda Gaillard, el avance representa mucho más que una obra: es la concreción del edificio propio que nació como un sueño compartido.