El Cacique habló en el Maracaná: la frase que explica cómo Estudiantes aguantó con uno menos
El Cacique se sentó frente a los micrófonos en el Maracaná y contó cómo hizo Estudiantes para aguantar con un jugador menos. La frase que lo explicó todo, y la fecha de la final que ya tiene sede.
Alexander Medina se sentó frente a los micrófonos todavía con la adrenalina del Maracaná y eligió las palabras justas: "La felicidad y la alegría es muy grande. Estudiantes bien merecido lo tiene por lo hecho a lo largo de toda la serie". El DT uruguayo habló en conferencia de prensa minutos después de que el Pincha eliminara a Flamengo por penales en Río de Janeiro y sellara su boleto a la final de la Copa Libertadores.
Para el Cacique, el pase a la definición no es casualidad ni un golpe de suerte: es el premio a lo que su equipo construyó a lo largo de los 180 minutos de la semifinal. Lo remarcó apenas se le preguntó por el trámite de la serie.
El primer tiempo, la expulsión y la resistencia
Medina desmenuzó el partido de vuelta en Brasil sin vueltas. Reconoció que el arranque fue suyo, pero que el plan se torció después: "Arrancamos con un muy buen primer tiempo y luego se nos complicó en el segundo tiempo con la expulsión".
Quedarse con un jugador menos en un escenario como el Maracaná, con Flamengo empujando, era una prueba de fuego. El entrenador no esquivó el análisis y puso el foco en la respuesta de sus dirigidos.
"El equipo mostró carácter, soportó bien. Recuerdo algunos centros y alguna tapada, pero lo sostuvimos bien", relató el DT, que valoró especialmente la entereza del bloque para no quebrarse en los momentos más calientes.
"Una noche épica"
El cierre de la conferencia tuvo tono de balance. Medina midió la dimensión del logro y apuntó a lo que significa dejar afuera a un gigante brasileño desde los doce pasos: "Es muy difícil ganarle a un equipo brasileño en una tanda de penales. Fue una noche épica".
La frase resume el ánimo de un plantel que volvió de Río con la clasificación en el bolsillo y la ilusión intacta.
La final ya tiene fecha y escenario
Con la hazaña consumada, Conmebol confirmó lo que todos esperaban: la final a partido único se jugará el sábado 28 de noviembre en el Estadio Centenario de Montevideo, Uruguay. Allí, Estudiantes se medirá mano a mano con Palmeiras.
El Verdão llegó a la instancia decisiva después de superar a Fluminense en una sufrida semifinal que también se definió por penales, y se consolidó como uno de los animadores principales de la competencia en los últimos años.
Para el Pincha, la definición en suelo charrúa reactiva una mística copera que forma parte de su historia: cuatro trofeos de Copa Libertadores en sus vitrinas (1968, 1969, 1970 y 2009). El equipo de Medina buscará estirar esa efectividad en partidos decisivos y bordar la quinta estrella internacional en su escudo.