El Café Kennedy volvió a abrir y un cliente llegó a las 7 de la mañana: el motivo que emocionó a todos
El Café Kennedy reabrió en el centro de Comodoro y hay un cambio adentro que los clientes de siempre van a notar apenas crucen la puerta. Lo que encontraron los primeros en entrar, en la nota.
El Café Kennedy volvió a levantar la persiana en la galería Paseo del Sur, sobre la calle San Martín, y Comodoro Rivadavia recuperó un pedazo de su rutina. Después de siete meses con las puertas cerradas, el histórico local reabrió este viernes con instalaciones renovadas, una carta distinta y la promesa de no perder su esencia.
Desde temprano, el movimiento en el centro fue otro. Vecinos que lo frecuentan desde hace décadas se acercaron a reencontrarse con el lugar, mientras los trabajadores volvían a ubicarse detrás de la barra como si el tiempo no hubiera pasado.
Qué cambió adentro del café
La recorrida por el salón dejó ver las obras que se hicieron durante el cierre. La iluminación, la cocina, los estantes y el mostrador fueron puestos a nuevo, con una imagen más actual pero sin borrar los rasgos tradicionales del comercio.
Uno de los cambios centrales es la recuperación del entrepiso, que vuelve a estar habilitado para los clientes. A eso se suma una modalidad de takeaway bautizada Café al Paso, pensada para quienes necesitan algo rápido antes de seguir con sus actividades. La propuesta gastronómica también se renovó: hay modificaciones en la carta y nuevas opciones para elegir.
Según contó el responsable del establecimiento, todavía quedan detalles por ajustar en el sistema de atención y en el funcionamiento de la cocina, algo habitual en los primeros días de actividad.
Quién tomó las riendas del Kennedy
Detrás de la reapertura está Tadeo Fuentes, el nuevo dueño, que vivió la jornada entre emociones y mucho trabajo. Contó que los clientes empezaron a entrar desde primera hora y que la respuesta inicial fue positiva.
"La verdad que estoy contento. Por ahí, ahora, en la vorágine misma no se puede disfrutar", expresó sobre el regreso del café.
El proyecto nació antes del cierre definitivo, cuando ya sentía una atracción especial por la estética y la historia del lugar. "Para mí era algo cultural el café. Cuando cerró, la verdad que fue una lástima", recordó.
Con esa idea en la cabeza, se puso en contacto con los anteriores responsables para avanzar con una nueva etapa y habló con los antiguos propietarios para acordar la continuidad del nombre y conservar todo lo posible de la identidad original.
"Quería mantener todo lo que pueda del café", explicó Fuentes, que destacó la incorporación del entrepiso, el servicio de Café al Paso y los cambios en la carta como parte de una propuesta que busca ampliar las posibilidades para los clientes.
Durante los primeros días, el equipo seguirá ajustando aspectos operativos. "Vamos a estar afinando cosas, tanto el tema del sistema como el tema de la cocina", señaló el nuevo responsable, que remarcó que el objetivo es brindar la mejor atención.
Mario, el cliente que llegó a las siete de la mañana
Entre los que se acercaron temprano estuvo Mario Díaz, habitué desde 1975. Llegó a las siete de la mañana para ser uno de los primeros en volver a disfrutar del lugar que, para él, es mucho más que un comercio.
"Lo sentimos mucho cuando estuvo cerrado siete meses", contó sobre el tiempo sin actividad. Para Díaz, el café es un espacio de encuentro, amistad y recuerdos compartidos.
Recordó sus años de trabajo en un banco ubicado en una esquina cercana, cuando pasaba a buscar facturas a las seis de la mañana antes de arrancar la jornada. También mencionó las reuniones con amigos, las salidas nocturnas y las visitas de quienes llegaban desde Rada Tilly o pasaban por el centro para hacer trámites.
"Es el corazón", resumió al describir lo que significa el lugar para quienes lo frecuentaron durante décadas. Sobre las reformas, opinó que el local quedó "muy lindo" y valoró que se haya logrado combinar el estilo anterior con las nuevas instalaciones.
"Han conjugado muy bien las dos cosas", expresó. Y dejó un deseo: "Que esto no se cierre más, que sea el puntapié para 60 años más, mínimo 100".
Luis y sus 35 años detrás de la barra
Otro de los protagonistas del regreso fue Luis, que lleva 35 años trabajando en el Café Kennedy y volvió a ocupar su puesto detrás de la barra. Su presencia representa la continuidad de una historia que atravesó distintas etapas del comercio.
"Volver y tener mi puesto de trabajo otra vez es una bendición", expresó Luis, que se mostró agradecido por la posibilidad de regresar y por los mensajes de apoyo que recibió durante los meses de incertidumbre.
El histórico trabajador también invitó a los vecinos a acercarse a conocer las instalaciones renovadas. "Está la verdad muy lindo, renovado", afirmó.
Un cierre que dolió y una vuelta esperada
El cierre del Kennedy, comunicado el 30 de marzo, había generado numerosas muestras de afecto entre sus clientes. Ahora, con la reapertura de este viernes, el histórico café vuelve a integrarse a la rutina del centro de Comodoro Rivadavia.
Con más de 60 años de trayectoria, una nueva conducción y la decisión de preservar su identidad, el establecimiento inicia una etapa en la que las reformas conviven con los recuerdos de quienes lo convirtieron en una parte importante de la historia cotidiana de la ciudad.