El café que fue símbolo de Comodoro cerró en marzo y ahora sorprende en pleno centro
Hace más de seis meses que el café histórico cerró y los vecinos todavía se preguntan qué pasará. Ahora, un cartel en la vidriera y obreros en la fachada anticipan lo que nadie esperaba.
El centro de Comodoro Rivadavia se prepara para recuperar un espacio que forma parte de la memoria de varias generaciones. Se trata de Café Kennedy, el histórico establecimiento que tras más de 60 años de trayectoria bajó sus persianas a fines de marzo y que ahora muestra señales concretas de un regreso.
La postal que sorprendió a los vecinos es clara: en la galería Paseo del Sur, sobre la calle San Martín, el local está empapelado y una hoja pegada en una de las ventanas anuncia “Próximamente”, junto al logotipo del comercio. En el exterior, trabajadores realizan tareas sobre la fachada, en plena preparación para una nueva apertura.
El cierre que dejó un salón vacío
El 30 de marzo de 2026, quienes transitaban por la calle San Martín se encontraron con una imagen inesperada. Donde hasta hacía pocos días había movimiento constante, puertas abiertas y clientes entrando y saliendo, solo quedaban un salón vacío y un cartel pegado sobre el vidrio.
El mensaje comunicaba que Kennedy Garden cerraba sus puertas a partir de esa fecha y agradecía a sus clientes por haber elegido el lugar durante tantos años. La despedida incluía la inscripción “1965-2026”, una referencia a las seis décadas de historia del establecimiento en la galería Paseo del Sur.
Para muchos comodorenses, el café era mucho más que un comercio: representaba un punto de encuentro habitual en pleno centro, un lugar para compartir un café, conversar con amigos, reunirse después del trabajo o hacer una pausa en medio de la rutina. A lo largo de los años, sus mesas recibieron a distintas generaciones de vecinos y trabajadores que incorporaron el lugar a sus recorridos cotidianos.
Por eso, la imagen del salón vacío generó una mezcla de sorpresa y nostalgia. El cierre significaba la despedida de un negocio con una extensa trayectoria y también la desaparición, al menos temporal, de uno de esos espacios que forman parte de los recuerdos compartidos de una comunidad.
Los trabajos que anticipan la vuelta
A poco más de seis meses de aquella despedida, el escenario comenzó a cambiar. Durante una recorrida por la galería, ADNSUR encontró el local en plena transformación, con trabajos sobre el frente y señales que anticipan que el espacio volverá a abrir sus puertas.
El cartel con la palabra “Próximamente” es, por ahora, el principal indicio del regreso. Aunque no se difundieron detalles sobre la fecha de inauguración, la presencia del logotipo y las tareas que se desarrollan en el exterior alimentan la expectativa por la vuelta de un nombre histórico de la gastronomía comodorense.
La renovación de la fachada marca una diferencia con la postal que había quedado tras el cierre de marzo. En aquel momento, el salón vacío parecía confirmar el final definitivo de una historia que había comenzado en 1965. Hoy, en cambio, los movimientos en el lugar permiten pensar en la posibilidad de recuperar un espacio ligado a la identidad del centro.
Todavía resta conocer cómo será el funcionamiento del establecimiento, qué propuesta ofrecerá en esta nueva etapa y cuándo se concretará la apertura. Hasta el momento, no hubo información oficial que permita precisar esos detalles.
Sin embargo, el anuncio ya despierta la atención de quienes recuerdan el lugar y de quienes lo identifican como parte de la historia comercial de Comodoro Rivadavia. Su regreso también podría significar una nueva oportunidad para recuperar los encuentros y las costumbres que durante décadas se desarrollaron entre sus mesas.
Después de una despedida que sorprendió a los vecinos, el histórico café se prepara para escribir otro capítulo. En pleno centro, detrás de los papeles que cubren las ventanas y de una fachada que comienza a renovarse, crece la expectativa por la vuelta de un clásico que dejó su marca en la memoria de la ciudad.