El Calafate: allanaron cinco casas por un caso de bullying extremo y secuestraron armas blancas
¿Qué escondían las casas allanadas? El operativo en El Calafate reveló un caso de bullying extremo contra un chico de 14 años, con armas blancas y un hallazgo que complica aún más la causa.
Un operativo que sacudió a El Calafate dejó al descubierto una historia de terror que vivió un chico de 14 años durante meses. La Justicia provincial ordenó cinco allanamientos simultáneos este miércoles tras una denuncia por acoso, violencia y hostigamiento sistemático contra el menor.
Lo que arrancó como simples amenazas verbales entre jóvenes escaló a un nivel de perversión difícil de imaginar. Los agresores no solo lo intimidaban cara a cara, sino que también lo acosaban a través de grupos de WhatsApp, con mensajes que incluían promesas de golpizas, ataques sexuales e incluso amenazas de muerte.
El calvario de la víctima
El impacto en el adolescente fue demoledor. Con el correr de las semanas, desarrolló un miedo paralizante que le impedía ir a la escuela o hacer cualquier actividad cotidiana. Su familia, mientras tanto, vivía en una angustia constante, temiendo que las amenazas se convirtieran en un ataque físico en plena calle.
Ante la gravedad de la situación, la Justicia tomó medidas cautelares, como la prohibición de acercamiento y contacto con la víctima, que fue notificada formalmente al padre de uno de los involucrados. Pero para avanzar en la causa y recolectar pruebas contundentes, se dispusieron los allanamientos que se ejecutaron durante la jornada del miércoles.
Qué encontraron en los allanamientos
Los operativos estuvieron a cargo de la División de Investigaciones (DDI) de El Calafate, con el apoyo de las comisarías Primera y Segunda y el Comando de Patrullas local. En los cinco inmuebles, la Policía secuestró armas blancas, teléfonos celulares y otros dispositivos tecnológicos que ahora serán peritados para determinar el nivel de participación de los acusados.
Pero lo que más sorprendió a los investigadores fue el hallazgo de sustancias estupefacientes en una de las casas. Ese descubrimiento obligó a dar intervención al Ministerio Público Fiscal Federal de Río Gallegos, que abrió una investigación paralela. Como la causa principal involucra a menores de edad, las identidades de todos los implicados se mantienen bajo estricta reserva legal.