Un vecino de la zona oeste levantó una rejilla del baño y encontró al visitante que no esperaba. El calor y las lluvias lo trajeron de vuelta a las casas de Posadas, y hay dos lugares donde se concentran los avisos.
Las lluvias intensas de los últimos días y el calor que no da tregua hicieron que los alacranes vuelvan a aparecer dentro de las viviendas de Posadas. Los vecinos de distintos barrios, sobre todo de las zonas sur y oeste de la ciudad, son los que más reportaron encuentros con estos arácnidos.
Fabricio Tejerina, director de Vigilancia y Control de Vectores del municipio, explicó a PRIMERA EDICIÓN que la suba tiene una explicación climática: “este comportamiento está directamente relacionado con las condiciones ambientales. Al tratarse de animales cuya actividad depende de la temperatura, cuando empieza el calor incrementan sus movimientos, su alimentación y su reproducción”.
Por qué eligen baños, cocinas y lavaderos
Según el funcionario, la presencia de alacranes se hace más notoria en los meses de calor y en sectores muy puntuales de la casa. “En Posadas, su presencia suele hacerse más visible durante los meses de calor, especialmente en sectores de las viviendas como los baños, cocinas y lavaderos, donde encuentran humedad y conexiones con los espacios en los que ellos habitan porque encuentran una de sus principales fuentes de alimento, las cucarachas”, detalló.
El calor también altera su rutina: “Con el calor empiezan a reproducirse y muchos salen a cazar. A veces se desorientan, salen de sus escondites habituales y por eso uno los encuentra en las casas”.
Los puntos de ingreso no son casualidad. “Los encuentros suelen producirse en las rejillas del baño, la cocina y el lavadero, lugares vinculados con las conexiones de agua. Todos seguramente han notado que las rejillas son uno de los principales puntos de ingreso”, agregó Tejerina.
Qué hacer para que no entren
Ante la aparición de alacranes dentro de las viviendas, el funcionario recomendó prestar especial atención a los desagües y adoptar medidas preventivas para reducir las posibilidades de ingreso.
Una de las alternativas que destacó es la colocación de rejillas anti-alacranes, dispositivos de plástico que se instalan en los desagües y que, según indicó, “ofrecen buenos resultados”.
También sugirió “mantener iluminados los sectores de acceso al baño durante la noche, ya que estos animales tienen hábitos principalmente nocturnos y prefieren los espacios oscuros”.
Las medidas para reducir riesgos
Controlar las rejillas. Revisar periódicamente que las rejillas de baños, cocinas y lavaderos se encuentren en buen estado y bien colocadas, ya que constituyen uno de los principales puntos de ingreso de estos animales.
Proteger los desagües. Colocar dispositivos de protección como rejillas anti-alacranes o mallas metálicas finas en sumideros y orificios de desagüe, especialmente al finalizar el día y durante la noche, para impedir su paso.
Ni húmedos ni oscuros. Mantener la limpieza y la iluminación en sectores que favorecen la presencia de estos arácnidos, evitar la acumulación y eliminar cucarachas.
Autoprotegerse. Nunca tocar a mano limpia grietas en paredes, zócalos, debajo de muebles o cajas; y sacudir la ropa y el calzado antes de utilizarlos. La mayoría de los contactos ocurren por accidente.