El calor y la humedad encienden la alerta en San Juan: el insecto que ya vigilan con sensores
El calor y la humedad ya tienen a los especialistas en alerta, pero la clave para frenar al mosquito que transmite dengue, zika y chikungunya no está en los operativos: está en el patio de tu casa. Lo que encontraron los sensores que acaban de instalar.
El fenómeno de El Niño y los pronósticos de mayor humedad para los próximos meses encendieron las alarmas en San Juan por un posible aumento del mosquito Aedes Aegypti, transmisor del dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla. Desde el Programa Provincial de Control de Vectores advirtieron que las condiciones climáticas previstas favorecen la reproducción del insecto y pidieron extremar las medidas en los hogares.
Liliana Salva, coordinadora del área, explicó que la combinación de humedad y altas temperaturas es el escenario ideal para que el mosquito se desarrolle. “A raíz de los pronósticos que hay con días de mayor humedad, esta humedad, junto con las temperaturas altas de verano, genera un espacio propicio para el desarrollo del mosquito Aedes Aegypti”, señaló la funcionaria.
Por eso, el programa intensificó las tareas de prevención y difusión para que los vecinos aprendan a identificar y eliminar los criaderos. Pero Salva fue clara: las primeras acciones deben empezar en casa.
Dónde se cría el mosquito y cómo evitarlo
El Aedes Aegypti se reproduce sobre todo en el ámbito doméstico y peridomiciliario, es decir, dentro de las viviendas y en sus alrededores. Cualquier objeto que acumule agua puede convertirse en un lugar donde la hembra deposite sus huevos.
Salva mencionó los bebederos de animales, los floreros, los desagües de los aires acondicionados y los recipientes que quedan al aire libre. También advirtió sobre las piletas con poca agua, que pueden transformarse en criaderos.
Una de las recomendaciones centrales es no conformarse con vaciar el recipiente. “Para eliminar los criaderos no es solo volcar el agua, sino cepillar el borde de los recipientes para descartar los huevos del mosquito”, explicó.
La limpieza debe incluir techos y desagües. Las hojas acumuladas obstruyen las canaletas y favorecen el estancamiento del agua de lluvia, por lo que conviene revisarlas antes y durante la temporada de lluvias. A esto se suman el desmalezado de patios y terrenos, la limpieza de acequias para asegurar la circulación del agua y el retiro de objetos en desuso que puedan acumular líquido.
Los municipios tienen un rol clave en el saneamiento ambiental y las tareas de descacharreo, pero la colaboración de los vecinos es fundamental. Salva pidió disponer los elementos que deban descartarse en tiempo y forma para facilitar su retiro y evitar que se conviertan en focos de reproducción.
Sensores y preparativos para el verano
Además de las recomendaciones para la población, el Programa Provincial de Control de Vectores comenzó a preparar los recursos para responder ante posibles contingencias durante los meses de calor.
Salva indicó que el área mantiene reuniones de coordinación con los equipos de Epidemiología y Medicina Sanitaria para anticiparse a las necesidades de la temporada. Entre las tareas previstas están la preparación de insumos y la puesta a punto de las movilidades que se usan para intervenir en el territorio.
En paralelo, el programa comenzó a instalar sensores para monitorear la presencia de mosquitos y detectar posibles aumentos en la cantidad de huevos. La información obtenida permitirá evaluar la situación y determinar si es necesario intensificar las acciones preventivas.
“Estamos comenzando a colocar los sensores y estaremos avisando en caso de que haya aumento de cantidad de huevos y tengamos que fortalecer las medidas”, explicó la funcionaria.
La posibilidad de que aumente la población de mosquitos no implica por sí sola que se produzca un brote de dengue u otras enfermedades. Sin embargo, las condiciones climáticas favorables para su reproducción hacen necesario sostener la vigilancia y reducir los lugares donde puedan desarrollarse.