El calvario de una adolescente de Palpalá: la Justicia intervino tras el acoso escolar y virtual
Una adolescente de Palpalá sufrió bullying escolar y virtual durante meses. La Justicia dictó una medida de protección. ¿Qué más hizo la Justicia para frenar el acoso?
Una adolescente de Palpalá vivió un verdadero infierno: sufrió bullying durante mucho tiempo en su colegio y, cuando intentó escapar cambiándose de institución, el acoso la persiguió por las redes sociales. La Justicia finalmente dictó una medida de protección para frenar el hostigamiento.
La madre de la víctima, desesperada, recurrió a la Justicia y, según contó la abogada Marta López a Canal 7 de Jujuy, la situación se extendió por un largo período. A pesar de las gestiones de la familia ante el colegio, el maltrato no cesaba.
La joven cambió de establecimiento educativo para intentar terminar con el problema, pero el acoso continuó, esta vez a través de las redes sociales. La letrada recibió a la madre, quien le confesó: "Ya no puede más porque ya no sabe qué hacer".
La medida judicial que frenó el acoso
La abogada presentó una medida de protección de personas y, en cuestión de horas, se dictó una resolución que ordenó a la otra adolescente cesar con las conductas violentas y eliminar las publicaciones relacionadas con la víctima. La orden no solo alcanzó el mundo digital, sino también los espacios sociales donde ambas podrían cruzarse.
Los escalofriantes episodios de bullying
Según el relato de López, todo comenzó dentro del ámbito escolar. A la víctima le sacaron sus útiles, los quemaron y filmaron la escena. Además, habrían presionado a otras compañeras para que se alejaran de ella.
Con el paso del tiempo, el hostigamiento se trasladó a Instagram, donde un grupo cerrado difundía mensajes de contenido "muy agresivo". La abogada aclaró que no hubo agresiones físicas, pero el daño emocional fue profundo: "El dolor venía por dentro. La adolescente no podía más".
La víctima se echaba la culpa
López destacó que la adolescente llegó a preguntarse qué había hecho para merecer ese trato. "Esto no es un '¿qué hice?'. Esto no tiene que suceder", afirmó la letrada, remarcando que la víctima no debe cargar con la responsabilidad.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de detectar y abordar a tiempo el bullying y el ciberacoso, especialmente cuando las agresiones trascienden el aula y se instalan en el mundo virtual.