El camarista cordobés suma otra causa, pero el Consejo se la guarda para después
Luis Juez pidió que las denuncias contra el camarista Abel Sánchez Torres pasaran a Acusación y anticipó que el caso terminará en jury. La comisión de Disciplina eligió otro camino: dejar todo abierto y volver sobre el tema más adelante.
El camarista federal cordobés Abel Sánchez Torres no consiguió este martes lo que buscaba: que el Consejo de la Magistratura archivara las denuncias disciplinarias que lo tienen en la mira por amañar causas y abuso de autoridad. La Comisión de Disciplina del organismo resolvió postergar el tratamiento de los expedientes y dejarlos abiertos, en etapa de investigación, sin cerrar la puerta a un futuro jury.
La decisión se tomó sobre uno de los legajos que involucra a Sánchez Torres y a su pareja, la camarista Graciela Montesi. El senador nacional Luis Juez, miembro del Consejo, había pedido que las acusaciones pasaran a la Comisión de Acusación, la instancia donde estos asuntos desembocan en la promoción de un juicio político.
Qué se le atribuye al camarista
Sánchez Torres está procesado. Se lo acusa de manipular la integración de su sala junto a su pareja para favorecer a dos empresas sobre las que debía fallar. También se le imputa haber recibido dádivas: un vuelo a Punta del Este en avión privado, pagado por una de las firmas que tenía que investigar.
El dictamen que analizó el Consejo sostiene que las conductas que se le atribuyen al camarista “podrían comprometer gravemente los deberes inherentes a la función judicial”, siempre en caso de que se corroboraran.
Juez tomó en cuenta el procesamiento que el juez federal Alejandro Sánchez Freytes le dictó el 25 de septiembre pasado, aunque aclaró que no le asignaba “efectos determinantes”.
La causa que abrió una secretaria y los seis expedientes acumulados
El expediente principal lo inició una secretaria de la Cámara y tiene otros seis acumulados. Según los fiscales Pablo Turano y Maximiliano Hairabedian, a mediados de 2023 Sánchez Torres y Montesi habrían acordado manipular la integración de las salas.
La maniobra habría tenido un objetivo concreto: intervenir juntos en dos expedientes por evasión tributaria contra directivos de la cerealera, los casos Padilla y Humanes, y así desplazar a la camarista Liliana Navarro, a quien le correspondía subrogar.
En Padilla, el expediente habría quedado retenido hasta que llegó el turno de Sánchez Torres. De acuerdo con la fiscalía, el camarista recibió la causa a las 11:48 del 7 de diciembre de 2023 y la devolvió cerrada a las 11:49. En ese voto de un minuto confirmó la falta de mérito del imputado.
En Humanes, Sánchez Torres le habría ordenado a la secretaria de la Cámara certificar una integración del tribunal con Montesi que sería irregular. Cuando ella se negó, la habría dispuesto él mismo por decreto. Navarro objetó esa integración meses después. Con la sala ya corregida, el directivo de Bunge que estaba investigado terminó procesado, con la disidencia de Sánchez Torres.
El hostigamiento a la secretaria que se negó
Los fiscales sostienen que la negativa de la secretaria de Cámara a certificar la integración irregular de la sala le valió casi dos años de hostigamiento. Describieron gritos, descalificaciones frente a empleados, quita de funciones y su traslado a una oficina sin ventanas. También habría habido presión para que aceptara cambiar su cargo por uno de menor jerarquía. Según la fiscalía, eso le provocó un deterioro de salud que la obligó a tomar sucesivas licencias.
El dictamen suma la denuncia del secretario Francisco Juárez Rouviere. Según su declaración, Sánchez Torres lo presionó para que declarara contra la secretaria de Cámara denunciante e intentó manipular el sorteo de los jueces que debían revisar su propia causa.
El juez Sánchez Freytes consideró que esa conducta habría justificado detener a cualquier otro imputado, algo que los fueros impiden. Por eso le prohibió acercarse al testigo.
El vuelo a Punta del Este y las otras denuncias
Se acumularon además otros tres expedientes. En uno de ellos, los fiscales imputaron a Sánchez Torres y a su pareja jueza por un viaje en avión privado a Punta del Este en 2024, valuado en unos 34.000 dólares.
La aeronave en la que hicieron el viaje estaba vinculada a directivos de Porta Hnos. y del Grupo Astori, empresas con causas ante la Cámara. Una de esas decisiones fue el fallo que en 2025 dejó sin efecto una multa a Porta.
Hay además otra denuncia de Elisa Carrió, que reclama investigar el patrimonio de Sánchez Torres, incluida una casa en el barrio El Terrón. También pide indagar un vuelco con su camioneta en la Circunvalación de Córdoba en junio pasado, del que se habría retirado antes de la llegada de la policía.
Y en una tercera denuncia, vecinos del barrio San Antonio piden investigar los vínculos de los jueces con Porta Hnos., en un caso de amparo ambiental contra la empresa.
Cómo se votó la postergación
Juez sostuvo en la reunión que la situación procesal de Sánchez Torres “debe ser rápidamente esclarecida” y anticipó que el caso “más tarde que temprano terminará en Acusación”.
El consejero Hugo Galderisi presentó una alternativa: desestimar también lo de Montesi, desestimar en parte las denuncias contra Sánchez Torres y seguir investigando el resto en Disciplina.
Ante la falta de acuerdo, el presidente de la comisión de Disciplina, César Grau, propuso postergar todos los expedientes por tratarse de “temas complejos y en constante desarrollo”.
El consejero Eduardo Vischi argumentó que, si el caso seguía en Disciplina, se podrían reunir más pruebas para un eventual pase a Acusación. Alberto Lugones coincidió y dijo que el caso merecía un estudio en profundidad. La consejera instructora Agustina Díaz Cordero apoyó, junto con Alejandra Provítola, el pase a Acusación que impulsaba Juez, aunque reconoció que estaban en minoría.
Diego Barroetaveña describió a la jurisdicción de Córdoba como compleja y en proceso de ordenamiento, y dijo que lo resuelto “no define nada”. Aun así, votó en contra de postergar.
Finalmente, votaron por postergar los consejeros César Grau, Eduardo Vischi, Mariano Recalde, Hugo Galderisi y Alberto Lugones. Se pronunciaron en contra de postergar Agustina Díaz Cordero, Diego Barroetaveña, Luis Juez y Alejandra Provítola.