El cambio climático alarga las temporadas de chikungunya: ¿qué pasará en la región?
Las temporadas de chikungunya se alargan y el mosquito se adaptó al clima. ¿Qué medidas se toman en Tucumán frente a una amenaza que no da tregua?
El ministro de Salud de Tucumán, Luis Medina Ruiz, advirtió que las temporadas de riesgo de chikungunya son hoy más largas debido al cambio climático, que permitió al mosquito vector adaptarse a nuevas condiciones. La región enfrenta una presión epidemiológica constante por la circulación viral en países vecinos como Brasil, Bolivia y Paraguay.
Según Medina Ruiz, el comportamiento del brote provincial se mantiene dentro de lo esperado en función de la situación regional, aunque reconoció que el contexto obliga a reforzar permanentemente las estrategias de vigilancia y prevención.
“Generalmente, cuando comienzan los casos, el desarrollo del brote suele ser explosivo, pero eso no ocurrió en Tucumán gracias al intenso trabajo de control de foco que se está realizando”, explicó. Una parte importante de los pacientes fue detectada, diagnosticada y controlada directamente en sus domicilios por equipos sanitarios que realizan búsqueda activa y seguimiento territorial.
La situación regional, sin embargo, sigue generando preocupación. El chikungunya ya circula prácticamente en todo el país y tiene uno de sus principales focos en Salta, que llegó a reportar más de 1.200 casos en apenas una semana.
¿Cómo influye el cambio climático?
“El cambio climático influye en la aparición de estas enfermedades. Antes, el dengue por ejemplo se presentaba cada cuatro años desde febrero o marzo y con los primeros fríos desaparecía el brote; el cambio climático llevó a que tanto el dengue como el chikungunya estén en la Argentina en forma endémica (no pasa esto en Tucumán). Las larvas se desarrollan aun con temperaturas inferiores a 10 y 12 grados. O sea, hay más calor, más lluvias y además se adaptó el vector. Por lo tanto los períodos son más largos”, explicó Medina Ruiz.
A eso se suma otro factor determinante: la movilidad regional. Los virus pueden ingresar permanentemente desde el norte, desde Bolivia, Brasil o Paraguay o de otra provincia argentina. “El futuro sanitario del NOA está muy ligado a lo que ocurra en la región”, advirtió. “Hay un movimiento muy importante de personas entre países vecinos y Argentina, y eso obliga a mantener vigilancia permanente”.
¿Se viene la circulación simultánea de dengue, chikungunya y zika?
La posibilidad de convivencia simultánea de dengue, chikungunya y zika ya no aparece como una hipótesis lejana. En distintos países latinoamericanos, las tres enfermedades circulan al mismo tiempo desde hace años. Y el norte argentino podría enfrentar escenarios similares en el futuro cercano.
El desafío sanitario ya no consiste solamente en responder a una epidemia puntual, sino en adaptarse a un nuevo contexto epidemiológico que podría volverse permanente.
Según explicó Medina Ruiz, Tucumán avanzó en la adaptación de hospitales y servicios para enfrentar escenarios de alta demanda sanitaria asociados tanto a epidemias como a fenómenos climáticos extremos. Entre las medidas implementadas mencionó salas climatizadas, ampliación de áreas de internación, incorporación de grupos electrógenos frente a posibles cortes de energía y mejoras de infraestructura en distintos hospitales. También destacó la instalación de paneles solares en el hospital Avellaneda, una iniciativa orientada a generar energía limpia y reducir costos operativos en el sistema público.
“Tenemos equipos de salud fuertes en vigilancia epidemiológica, búsqueda activa de pacientes, diagnóstico de laboratorio incluso en domicilios y equipos preparados para asistir casos complejos”, afirmó.
El ministro destacó además la campaña de vacunación contra el dengue impulsada por el gobierno provincial. Según indicó, la compra de 200.000 dosis permitió proteger durante cuatro o cinco años a quienes decidieron vacunarse, en una estrategia que buscó reducir el impacto de futuros brotes.