El cambio de estrategia que revoluciona las compras en el centro porteño
¿Qué llevó a los importadores a abrir locales en el microcentro? Descubre cómo esta nueva estrategia está cambiando las reglas del juego para revendedores y compradores.
Importadores que solo vendían online abren locales físicos en pleno microcentro para competir con los mega galpones del conurbano. La aparición de estos espacios, que ofrecen desde electrodomésticos hasta herramientas, busca retener a revendedores y mayoristas que prefieren elegir productos en persona.
Los galpones de productos importados se han multiplicado por todo el conurbano. Para evitar que los buscadores de ofertas y revendedores tengan que cruzar la General Paz, están comenzando a abrir mini galpones en el centro porteño. Estos ofrecen una amplia gama de artículos, incluyendo electrodomésticos, blanquería y herramientas.
Muchos importadores que hasta ahora solo vendían online a mayoristas y revendedores se dieron cuenta de que, con la apertura de mega galpones de hasta 3.800 metros en el conurbano, debían cambiar de estrategia para no perder clientes. Los revendedores de zonas como el oeste preferían ir en persona a seleccionar sus productos en lugar de viajar a Capital.
¿Cómo surgió esta nueva modalidad?
En algunos casos, importadores que solo operaban online decidieron abrir tiendas en Capital para vender al público minorista, además de atender a revendedores y mayoristas del interior del país. Este giro en el negocio responde a la necesidad de adaptarse a las preferencias de los compradores.
Un ejemplo concreto: Tecnoimportaciones
Gonzalo Bronzovich, junto a su familia, creó Tecnoimportaciones hace cinco años, durante la pandemia, después de quedarse sin trabajo. Iniciaron vendiendo productos importados online a todo el país, con un enfoque en revendedores y mayoristas.
Ante la aparición de los megalocales, dieron un giro al negocio. “La apertura de mega galpones en el gran Buenos Aires liquidó a Once y mató a los revendedores. Para que no tengan que irse al conurbano, abrimos un local en enero a dos cuadras del Congreso”, explicó Bronzovich. Se puede comprar minorista y mayorista, con descuentos que varían según los montos de compra.
Ofrecen productos como televisores, heladeras, freidoras de aire, licuadoras, máquinas para hacer arepas y planchitas, entre otros electrodomésticos. También hay ferretería, blanquería, juguetería, parlantes, vasos térmicos, jarras eléctricas y monopatines.
¿Dónde está ubicado y cómo se puede comprar?
El local de Tecnoimportaciones está en Adolfo Alsina 1549, cerca del Congreso, y abre de lunes a viernes de 9 a 17 horas. Otra opción es comprar a través de su sitio web, que ofrece más variedad.
Las condiciones de compra son específicas: en el local, no hay mínimo de compra, pero si se gasta menos de $50.000 solo se acepta efectivo; si supera ese monto, se puede pagar con transferencia. En la web, la compra mínima es de $50.000, con retiro en el local, y si se paga por transferencia, el mínimo es de $100.000. No aceptan tarjetas de crédito.
Un dato destacado es que, según Bronzovich, “tenemos algo único, sabemos el peso de cada artículo y tenemos acuerdos con Andreani, Via Cargo y Cruz del Sur, por lo tanto podemos decirle cuánto costará el envío”.
¿Qué productos y precios se encuentran?
Al ingresar, se pueden ver artículos como una plancha eléctrica a vapor de 200w a $31.300, una pava eléctrica con corte de mate a $13.500, una estufa de dos velas a $20.000, un caloventor eléctrico 2000w a $20.000, un monopatín eléctrico a $675.000, una selladora de bolsas a $18.000, una máquina para hacer arepas a $45.000, un juego de ollas y sartenes antiadherentes de 5 piezas a $63.000 y juegos de sábanas twin Oryx home a $14.200.
La variedad es enorme: mixer o licuadora de mano a $12.800, termos de acero de litro desde $15.000, set de 3 organizadores de cajones a $9.200, tabla de pilates multiposiciones a $68.500, andador con asiento acolchado y ruedas a $50.500, televisores Oryx de 32 pulgadas a $199.000 y de 42 pulgadas a $295.000, además de vasos, copas, jarras de vidrio y juguetes.
Aunque el local a la calle es pequeño, tienen planes de ampliarlo. Lo más interesante es el contacto directo con los dueños y la garantía de los productos vendidos. Los galpones con productos importados están desembarcando gradualmente en CABA.