El campamento en San Pedro que tuvo a los bomberos como invitados de lujo
Armaron las carpas desde temprano y esperaron la noche con ansiedad. Pero hubo un momento, con la carpa a oscuras, que puso a prueba a más de uno: cómo lo resolvieron las familias.
El patio del NENI 2040 de San Pedro se transformó este martes, entre el atardecer y las primeras horas de la noche, en un escenario de aventura: los chicos de las salas de cinco años y de las extensiones del establecimiento armaron carpas, jugaron y se sentaron alrededor de una fogata, acompañados por docentes, familias y Bomberos Voluntarios.
La propuesta se llamó "Aventura en la Naturaleza" y para muchos de los pequeños significó vivir un campamento por primera vez. La ansiedad era tal que algunos ya tenían las pertenencias listas desde la mañana, esperando el momento de compartir la jornada con sus compañeros.
Las carpas repartidas en el patio, los juegos en grupo y el fuego le dieron un clima especial al encuentro, donde el compañerismo y la alegría se impusieron. Madres y padres colaboraron con los preparativos y la actividad se convirtió en un punto de encuentro entre las familias y la comunidad educativa.
Un proyecto que se cocinó durante todo el año
La iniciativa forma parte de un proyecto pedagógico impulsado desde el área de Educación Física, que estaba incluido en la planificación institucional desde principios de año. En ese marco, los chicos desarrollaron actividades preparatorias que desembocaron en esta primera experiencia campamentística.
"Es un proyecto que tiene como principal eje el compartir, trabajar en equipo y hacer nuevas amistades, ya que vienen niños de otras extensiones de nuestro mismo NENI 2040", explicó a El Territorio la docente de Nivel Inicial Marcia Fernández.
La jornada incluyó una búsqueda del tesoro, juegos cooperativos y el armado de carpas con ayuda de los familiares. Cada propuesta buscó reforzar valores como el respeto, la solidaridad y la importancia de tender una mano a quien la necesita.
La lectura de cuentos alrededor del fuego fue uno de los momentos más especiales, y un guiso compartido puso el cierre al encuentro.
Seguridad y cuidado personal, lo que se llevan los chicos
Más allá del disfrute, el objetivo fue que los pequeños incorporen conocimientos básicos para moverse en un campamento, sobre todo en lo vinculado a la seguridad y al cuidado personal.
"Buscamos transmitirle las primeras medidas que podrían tener a la hora de ir con sus padres, por ejemplo, el tema de la fogata, el cuidado de los insectos, el repelente, qué utensilios o qué herramientas debo llevar en mi mochila. Y, sobre todo, el compartir, el juego y el disfrute, que es lo que prima en esta actividad", detalló Fernández.
La presencia de los Bomberos Voluntarios dio tranquilidad al desarrollo de las tareas, principalmente por el uso del fuego, y sirvió para que los chicos conocieran de cerca la labor de la institución y entendieran su importancia en la comunidad.
El rol de las familias y el miedo a la carpa a oscuras
Uno de los puntos más valorados fue el acompañamiento de los padres, que participaron activamente y ayudaron a los chicos a superar los temores propios de una experiencia desconocida, como quedarse dentro de una carpa cuando empieza a oscurecer.
"Es fundamental estar con los niños, incentivarlos para que se animen a estar, por ejemplo, dentro de una carpa cuando no hay luz, trabajar colaborativamente con la familia desde los hábitos y generar en ellos la rutina, el compartir, el compañerismo, la amistad y el respeto", señaló Fernández sobre el papel de las familias.
Para las docentes fue un desafío: era la primera vez que llevaban adelante una actividad de estas características. La respuesta de los chicos, sin embargo, superó las expectativas y dejó abierta la posibilidad de repetir experiencias similares.
"Me encantó ver esas sonrisas. Las maestras también disfrutamos mucho. Es una experiencia nueva, es la primera vez que la hacemos y la sonrisa, la alegría, la motivación y la curiosidad fueron impresionantes. Superó nuestras expectativas", manifestó la docente.
Fernández alentó a las familias a sumarse a este tipo de propuestas, que permiten a los chicos descubrir nuevas vivencias, afianzar amistades y disfrutar de una etapa clave de su crecimiento. "Que las familias tomen el compromiso de que los niños puedan asistir, compartir, jugar y disfrutar de esta etapa de la primera infancia, porque pasa rápido", concluyó.