El campeón del mundo que hoy atiende el teléfono en un polideportivo de Córdoba
¿Qué hace hoy el campeón del mundo que jugó la goleada 6-0 a Perú en 1978 y fue parte del Independiente de Bochini? La respuesta está en un polideportivo cordobés.
En el Polideportivo Municipal Carlos Cerutti, en el barrio San Martín de Córdoba, un hombre de 76 años abre las instalaciones, atiende el teléfono y recibe a los vecinos que llegan a entrenar. Ese hombre es Miguel Ángel "Cata" Oviedo, campeón del mundo con la Selección Argentina en 1978 y campeón de la Copa Intercontinental con Independiente en 1984.
Hace unos veinte años trabaja como administrativo y recepcionista en ese establecimiento, en una jornada que va de 14 a 21. Su historia pasó por el fútbol profesional durante dos décadas, pero hoy transcurre lejos de las canchas y de los flashes.
"Laburé toda la vida de lo que me tocó, sin pedir privilegios a nadie", contó sobre su presente. Todavía hay quienes lo reconocen por sus años en Talleres o por haber integrado la Selección campeona del mundo.
De Palermo a Talleres: la construcción de un emblema
Oviedo nació el 12 de octubre de 1950 y dio sus primeros pasos en Palermo, un club de barrio de Córdoba. También pasó por Racing de Nueva Italia y en 1973 debutó en Primera División con Instituto.
Un año después llegó a Talleres, donde se destacó como mediocampista y se convirtió en una pieza clave del equipo cordobés durante los años 70. Acumuló 453 partidos oficiales y se transformó en el jugador con más presencias en la historia de la T.
Uno de los episodios más recordados de esa etapa fue la final del Nacional de 1977 frente a Independiente. Talleres estuvo cerca de quedarse con el campeonato, pero el Rojo empató 2-2 en Córdoba y se llevó el título pese a terminar el partido con ocho jugadores.
César Luis Menotti seguía de cerca a varios futbolistas de ese Talleres y decidió convocar a Oviedo para el Mundial de 1978. La citación lo llevó a compartir plantel con otros dos compañeros del club cordobés.
Mundial 78: el Cata, la goleada a Perú y las camisetas que no vendió
Para el Mundial disputado en Argentina, Menotti eligió a tres jugadores de Talleres: además de Oviedo, fueron convocados Luis Galván y Daniel Valencia.
Oviedo debía pelear un lugar con futbolistas de enorme trayectoria. Su participación llegó en la goleada por 6-0 frente a Perú, en Rosario, uno de los partidos más recordados de aquel campeonato.
Argentina necesitaba ganar por cuatro goles de diferencia para alcanzar la final y terminó superando ampliamente ese margen. El cordobés ingresó durante el encuentro y sumó sus minutos con la camiseta albiceleste.
No estuvo en cancha durante el triunfo por 3-1 frente a Países Bajos. Años después contó que había cobrado 35.000 dólares por la consagración y que todavía conservaba las camisetas utilizadas durante el torneo, pese a haber recibido ofertas para venderlas.
La medalla quedó al cuidado de una de sus hijas, mientras Oviedo decidió quedarse con aquellas camisetas como recuerdo del Mundial.
Independiente: Metropolitano, Libertadores e Intercontinental
Tras sus grandes temporadas en Talleres, el mediocampista llegó a Independiente en 1983, seis años después de aquella final del Nacional perdida justamente frente al conjunto de Avellaneda. Compartió vestuario con Ricardo Bochini y Jorge Burruchaga y en su primera temporada consiguió el Metropolitano de 1983.
Al año siguiente, Independiente ganó la Copa Libertadores tras vencer a Gremio por 1-0 en Brasil y empatar sin goles en la revancha. El equipo dirigido por José Omar Pastoriza sumó así su séptimo título continental y se clasificó para enfrentar al Liverpool en la Copa Intercontinental.
La final se disputó en Tokio y terminó con un triunfo por 1-0 gracias a un gol de José Percudani. Oviedo no ingresó en ese partido, pero integró el plantel campeón. A esa altura, el Cata ya reunía el Mundial de 1978, el Metropolitano de 1983, la Libertadores y la Intercontinental de 1984.
El retiro, la dirección técnica y el regreso a Córdoba
Tras su salida de Independiente, Oviedo regresó a Talleres y más adelante pasó por Deportivo Armenio. Su último club fue Los Andes, donde se retiró en 1993 después de veinte años como futbolista profesional.
Luego se recibió de entrenador y dirigió a Talleres, Racing de Córdoba y otros equipos de la liga cordobesa. Sin la continuidad que esperaba como técnico, comenzó a trabajar fuera del fútbol profesional.
La oportunidad llegó desde la Municipalidad de Córdoba, que lo incorporó al área de Deportes. Desde hace aproximadamente veinte años se desempeña como administrativo y recepcionista en el Polideportivo Municipal Carlos Cerutti, ubicado en el barrio San Martín.
Actualmente cumple una jornada de 14 a 21 en el establecimiento municipal. Abre las instalaciones, atiende el teléfono y recibe a los vecinos que llegan para practicar deportes.