El campo argentino: ¿crecimiento real o concentración y precarización encubierta?
¿El campo argentino realmente crece para todos? Mientras se crean empleos registrados, desaparecen miles de pequeñas empresas y crece la precarización. Los detalles que nadie cuenta.
El sector agropecuario argentino es presentado como uno de los pocos ganadores de la era Milei. Sin embargo, un análisis profundo de los datos oficiales revela una realidad más compleja: mientras se crean puestos de trabajo registrados, desaparecen miles de pequeñas empresas y se expande la precarización laboral. ¿Estamos ante un crecimiento inclusivo o una concentración que deja afuera a los pequeños productores?
El agro, motor de la economía pero no para todos
Mientras la industria, el comercio y la construcción aún no se recuperan, el agro, junto a la energía, la minería y la pesca, impulsa la actividad económica. No obstante, este dinamismo no es parejo: dentro del campo conviven ganadores y perdedores, y estos últimos sufren las consecuencias del dólar bajo, la inflación persistente, la apertura de importaciones y la caída del consumo interno.
Números que contrastan: más empleo, menos empresas
Según datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT) procesados por el CEPA, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se crearon alrededor de 22.500 puestos de trabajo registrados en el sector "Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca" (la pesca aporta menos de 500). Sin embargo, el mismo organismo, analizado por Politikon Chaco, revela que en el sector "agro" la cantidad de empresas empleadoras cayó un 4,6% en el mismo período, lo que equivale a 2.421 empleadores menos.
Esta tendencia no es exclusiva del campo: el monitor de empresas de Fundar contabiliza 30.633 empresas menos en toda la economía desde la asunción de Milei. Pero lo llamativo es que la pérdida de empleadores ocurra también en uno de los pocos rubros en expansión.
¿Por qué desaparecen los pequeños productores?
Analistas y referentes del sector coinciden en que la concentración productiva es uno de los factores clave. Fernando Rizza, economista del Centro de Estudios Agrarios (CEA), advierte: "Hay una fuerte concentración. Hay sectores en los que ves crecimiento, pero a costa de la pérdida de actores. Por ejemplo, el sector porcino todo los años crece en faena, pero todos los años caen cada vez más productores". Algo similar ocurre con la lechería y la yerba mate.
Desde la Federación Agraria Argentina (FAA), su vicepresidente José Luis Volando, señala que esta reducción "es un claro índice de concentración". Rizza agrega que la causa macroeconómica "tiene que ver con la caída del poder adquisitivo, el aumento indiscriminado de las importaciones y la competencia desleal".
El lado oscuro: más trabajo precario
Mientras se crean empleos registrados, también crece la precarización. Las cifras de baja en el total de empresas reflejan un fenómeno paralelo: muchos empleadores dejan de pagar aportes o se recategorizan como monotributistas, lo que oculta trabajo en negro. La FAA explica que el registro de la SRT mide "empleadores con al menos un trabajador en relación de dependencia por el cual se pagan aportes", por lo que una caída en ese número puede indicar no solo cierres, sino también informalidad.
Volando menciona que "la ley sacó las penalizaciones por el empleado en negro en caso de juicio" (en referencia a la Ley Bases), y que la crisis del sector, especialmente para los pequeños productores, es el factor principal. Rizza, por su parte, atribuye el saldo positivo de empleo registrado a la agroindustria, mientras que las actividades primarias y las economías regionales explican la caída de empleadores.