El campo argentino: ¿quién gana y quién pierde en la pulseada por el poder de compra?
¿Sabías que la soja y la ganadería son las grandes ganadoras del campo, mientras la yerba mate se hunde? Conocé los detalles del informe que revela quién gana y quién pierde en la pulseada por el poder de compra.
La soja resiste, la ganadería celebra, la lechería se estanca y la yerba mate se hunde. Así resume el último informe de Coninagro la salud económica del campo argentino, un termómetro que mide cuánto hay que producir para poder comprar lo que se necesita.
La Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (Coninagro) difundió recientemente su Monitor Insumo-Producto, un trabajo que analiza la relación entre lo que el productor vende y lo que paga por los insumos. El dato central: no todo es crisis, pero tampoco hay motivos para el festejo generalizado.
La soja, la reina de los granos
Dentro del segmento de granos, la soja se destaca como la gran ganadora. La oleaginosa logró defender mejor su valor y ganar terreno en la compra de maquinaria: hoy se necesitan entre un 19% y un 28% menos de producción para adquirir equipos.
En la vereda opuesta, el maíz aparece como el grano más castigado. Según el informe, sufrió encarecimientos del 18% en insumos y costos que requieren mayor esfuerzo, como el gasoil, que trepó un 35%.
En los últimos cinco años, los granos mejoraron su poder de compra frente a glifosato, camionetas y UREA, pero perdieron terreno contra fletes, maquinaria, hacienda, salarios rurales, semillas, fertilizantes DAP, construcción e inmuebles.
“El panorama actual muestra una estabilidad de la situación de las relaciones insumo-producto para los granos durante los últimos meses. Respecto del promedio de los últimos cinco años, persiste una pérdida del poder de compra”, sostiene el trabajo.
La ganadería, la gran beneficiada
La cría de vacunos es la estrella del informe. La ganadería registra una mejora cercana al 20% en su poder de compra, tanto en la comparación interanual como frente al promedio de los últimos cinco años.
Los ganaderos necesitan vender significativamente menos kilos de ternero o novillito para adquirir maquinaria, insumos y campos. La hacienda ganó poder de compra respecto de inmuebles rurales y urbanos, camionetas, alambre, construcción y pasturas.
La única excepción es la relación novillo/ternero, que empeoró un 5%: los ganaderos deben vender cada vez más kilos de novillos para comprar terneros, según el estimador de Coninagro.
La yerba mate, en caída libre
El sector más golpeado no tiene que ver con La Pampa, sino con Misiones y Corrientes. La producción yerbatera atraviesa un profundo deterioro en su poder de compra frente a todos sus insumos clave.
En el último año, la cantidad de yerba necesaria para adquirir gasoil prácticamente se duplicó (+95%), mientras que también crecieron las exigencias para comprar fertilizantes (+49% a +71%), camionetas (+35%) y abonar salarios (+39%).
“La yerba mate no ganó poder de compra respecto a ninguno de sus insumos en el comparado con el promedio de los últimos cinco años”, sostiene el Monitor. Tras dos años muy adversos (2024-2025), el 2026 se presenta débil, sin señales claras de recuperación en el corto plazo.
La lechería, estancada pero con algunas luces
La producción lechera mantiene un panorama mixto. En los últimos cinco años, ganó poder de compra frente a terneros, alfalfa, camionetas y maíz, pero perdió terreno contra salarios rurales, maquinaria, vaca conserva buena e inmuebles.
“La relación insumo-producto de la leche se mantiene estancada, en un contexto de bajo precio de la leche, con relaciones poco favorables que las registradas un año atrás”, explica el informe. Sin embargo, frente al promedio de los últimos cinco años se observan leves mejoras, especialmente en la compra de insumos, hacienda y pick ups.
El informe de Coninagro deja un mapa desigual: mientras algunos sectores festejan, otros siguen esperando que el viento sople a favor.