El campo estalla contra Trump a días de las elecciones: US$15.000 millones para calmar la furia
El campo estadounidense hierve de bronca: los costos se dispararon, los mercados se cerraron y Trump responde con un megaplan de US$15.000 millones a días de las elecciones. ¿Alcanzará para calmar la furia?
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un paquete de ayuda de US$15.000 millones para el sector agropecuario, en un intento por recuperar el apoyo de los productores rurales antes de las elecciones legislativas que se celebran este martes 3 de noviembre. La medida llega en un momento de fuerte malestar en el campo por el aumento de los costos y las consecuencias de la política comercial de la Casa Blanca.
El programa incluye subsidios, créditos y otras medidas de asistencia para enfrentar el encarecimiento de los insumos agrícolas, especialmente el combustible y los fertilizantes, según informó el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
Un salvavidas para un sector golpeado
El agro estadounidense viene soportando una suba significativa de sus costos operativos. Los aranceles impulsados por Trump elevaron el precio de los equipos agrícolas, mientras que las tensiones comerciales con China afectaron las exportaciones del sector, con un freno importante en las compras de productos agropecuarios del país norteamericano.
De acuerdo con el USDA, la mayor parte de los recursos se concentrará en un pago extraordinario de US$8000 millones para agricultores afectados por el incremento del precio del diésel. El organismo prevé brindar más precisiones durante noviembre, aunque todavía no estableció una fecha para la acreditación de los fondos.
El plan incluye, además, al menos US$5.000 millones en préstamos garantizados para ganaderos y pescadores. Otros US$1800 millones se destinarán a productores y propietarios de tierras que participan de programas de conservación.
A su vez, se asignarán US$573 millones a proyectos vinculados con la fabricación de fertilizantes y US$57 millones para ampliar las plantas procesadoras de carne. La asistencia se completa con subvenciones para iniciativas relacionadas con cultivos especializados y compras de productos agrícolas por parte del Gobierno, que serán distribuidos a través de programas de ayuda alimentaria.
La bronca del campo que preocupa a los republicanos
La decisión tiene también una lectura política. Los productores y las comunidades rurales constituyen una base electoral histórica del Partido Republicano, pero algunas de las políticas de Trump generaron inquietud entre esos votantes.
El aumento de los costos, las dificultades para acceder a determinados mercados y las consecuencias de las restricciones migratorias sobre la disponibilidad de trabajadores agrícolas alimentaron el descontento.
El impacto de la suba del combustible refleja la dimensión del problema. El precio del diésel llegó a un promedio de US$6,32 por galón, un 70% más que en el mismo período del año pasado. Aunque quedó por debajo del máximo registrado en septiembre, el incremento representa una presión adicional sobre los márgenes de los establecimientos agropecuarios.
Analistas políticos advierten que la ayuda puede ofrecer un alivio inmediato, pero difícilmente alcance para resolver las dificultades de fondo. También señalan que existe una diferencia entre el respaldo personal que algunos productores mantienen hacia Trump y su evaluación de las políticas económicas de su administración.
En ese escenario, el mandatario tiene previsto visitar Iowa y Kansas antes de los comicios, dos estados donde el voto rural tiene un peso significativo.
La promesa de asistencia por US$15.000 millones aparece así como una señal dirigida a un electorado que sigue siendo estratégico para los republicanos, pero cuyo apoyo ya no está completamente asegurado.