El campo sanjuanino en alerta: el invierno que nadie esperaba y las pérdidas que ya anticipan
El INTA advierte que el exceso de humedad por el Súper Niño puede golpear fuerte al campo sanjuanino. Piden a los productores anticiparse con insumos y revisar los drenajes, pero el organismo también atraviesa su propio temporal.
El técnico del INTA en Calingasta Lucas Guillén advirtió que el exceso de humedad por el fenómeno climático puede golpear cultivos clave como el ajo, la papa y las hortalizas que crecen a ras del suelo. Pidió a los productores anticiparse con insumos y revisar los drenajes antes de que sea tarde.
Las condiciones meteorológicas ligadas al fenómeno de El Niño encendieron las alarmas entre los productores de San Juan. Las nevadas extraordinarias, las lluvias fuera de lo habitual y la nieve que se mantiene en la alta cordillera dibujan un escenario con más agua disponible, pero también con riesgos sanitarios y operativos para el campo.
Un invierno que rompió el registro
Lucas Guillén, integrante de la Agencia de Extensión Rural del INTA en Calingasta, analizó el panorama en diálogo con Radio Mil20. Según describió, las precipitaciones de julio fueron excepcionales para la zona. “Todo el valle ha llovido como nunca desde que se tiene registro en el mes de julio”, afirmó, y sumó a ese cuadro la gran nevada de ese período y los temporales que se repitieron cada 15 días, lo que ayudó a que la nieve permaneciera en la alta cordillera.
El técnico explicó que el fenómeno tiene dos caras opuestas. Por un lado, las lluvias podrían mejorar la disponibilidad de agua, un recurso vital para la producción agrícola. Por el otro, el exceso de humedad puede traer problemas si no se toman recaudos a tiempo. En ese sentido, mencionó que la provincia, los municipios y el Departamento de Hidráulica deben prever acciones para manejar los caudales y evitar desbordes.
Los cultivos más expuestos
En el terreno de las fincas, Guillén ubicó las principales preocupaciones en las enfermedades de los cultivos, los cambios en la dinámica de las plagas y los posibles daños en los sistemas de riego. “Hay algunos efectos que no se pueden controlar, porque si hay exceso de humedad en algunos momentos o exceso de lluvia, podemos tener problemas en la floración”, explicó.
Entre los cultivos más complicados mencionó el ajo, sobre todo durante la cosecha y el secado, además de la producción de semillas. También advirtió sobre las hortalizas que crecen en contacto con el suelo, como el zapallo, la sandía y el melón, que pueden sufrir pudrición con humedad excesiva. A esa lista sumó el tomate, el pimiento y la papa, expuestos a enfermedades provocadas por hongos. En el caso de la papa, nombró la Phytophthora, una enfermedad fúngica que aparece con alta humedad y temperaturas templadas.
Frente a ese escenario, recomendó que los productores se anticipen a los problemas sanitarios y tengan listos los insumos para actuar de manera preventiva. “El productor tiene que tener en condiciones todos los elementos para la aplicación de productos preventivos, fitosanitarios; tiene que tener a mano para no querer salir recién en el momento que se dé la situación”, indicó. También consideró clave seguir los pronósticos de corto plazo y revisar los drenajes para facilitar la evacuación del agua mediante acequias de desagüe y otras estructuras.
Alerta en la precordillera y el Valle de Tulum
Guillén advirtió que la advertencia alcanza a las zonas cercanas a la precordillera, donde las lluvias intensas pueden provocar crecidas y anegamientos. Recordó antecedentes en sectores como Barreal y señaló que otras áreas próximas a la precordillera, incluso hacia el Valle de Tulum, podrían necesitar medidas preventivas.
Consultado sobre la próxima temporada, reconoció que, si se cumplen las estimaciones meteorológicas, podrían registrarse mermas en los rendimientos. “Vamos a tener seguramente baja de rendimiento, casi inevitable”, afirmó.
El técnico sostuvo que existen medidas para atenuar el impacto, entre ellas la preparación anticipada para combatir enfermedades, la mejora de los drenajes y el manejo del agua dentro de las fincas. También recomendó que quienes tengan dudas sobre el comportamiento de determinados cultivos o las medidas sanitarias necesarias se acerquen a las agencias de extensión del INTA en los distintos departamentos, donde pueden recibir orientación para identificar condiciones favorables a las enfermedades y planificar tareas de prevención.
El INTA, golpeado por el ajuste
Durante la misma entrevista, Guillén se refirió a la situación presupuestaria del organismo y al impacto que, según sostuvo, tuvo la reducción de recursos sobre el trabajo científico y técnico. Aseguró que cerca del 80% de las actividades que realizan se sostienen con fondos de convenios, aportes privados y financiamiento de empresas o productores. “Estamos atravesando un difícil momento, como toda la administración pública nacional”, expresó, al adherir a las protestas del sector científico y tecnológico.
Según indicó, el INTA perdió cerca del 60% de sus capacidades respecto de las que tenía a fines de 2023. También advirtió sobre la salida de trabajadores y las dificultades para sostener equipos de investigación y extensión. Precisó que en junio se desvincularon 900 trabajadores a nivel nacional mediante retiros voluntarios, mientras que a fines de 2024 otros 300 aproximadamente habían dejado el organismo por la misma vía.
En ese contexto, afirmó que el organismo ya perdió alrededor del 30% de su planta de personal desde 2023. Según explicó, esa reducción no responde únicamente a los retiros voluntarios, sino también a jubilaciones, renuncias y otras desvinculaciones cuyas vacantes no se vuelven a cubrir. Detalló, además, que el retiro voluntario contempla una indemnización cuyo monto depende de la antigüedad del trabajador y restricciones para regresar a la administración pública durante aproximadamente cinco años.