El campus de la UNCuyo queda casi vacío los fines de semana: en qué se lo usa
La UNCuyo analiza cómo cerrar su perímetro y recuperar seguridad, pero hay un dato que ya pesa en la decisión: lo que costó el paredón que hoy quieren evitar. ¿Qué harán con lo ya construido?
La rectora de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), Adriana García, puso sobre la mesa una postal que preocupa: los fines de semana el campus universitario queda casi sin movimiento y algunas personas aprovechan el predio para aprender a manejar. La situación forma parte de los temas que las nuevas autoridades están revisando, junto con la discusión sobre qué pasará con los tramos del perímetro que todavía no tienen cerramiento.
"Vamos a avanzar en otras medidas de seguridad, y en otras medidas para la circulación, porque a veces el predio queda absolutamente abandonado el fin de semana; es más, se utiliza para aprender a manejar", afirmó García en una entrevista con el diario La Nación.
Qué se analiza con el polémico muro perimetral
La rectora explicó que la universidad está revisando las condiciones de acceso al campus. Uno de los asuntos pendientes es definir cómo completar el perímetro, una discusión que volvió a cobrar relevancia luego del cambio de autoridades.
La decisión es conservar, al menos por ahora, el paredón que comenzó a levantarse durante la conducción anterior, pero utilizar otros materiales para los tramos que aún no tienen un cerramiento adecuado.
La propuesta contempla combinar alambrados con plantas para establecer los límites del predio sin recurrir a nuevas paredes de cemento. García indicó que los arquitectos de la institución ya están estudiando las características que tendrá esa intervención. También está previsto recuperar las instalaciones de seguridad existentes, debido a que la situación presupuestaria impide realizar una renovación completa.
La inversión que ya se hizo y el dilema de demoler
La discusión involucra una inversión considerable. La UNCuyo destinó más de $600 millones a construir unos 1.000 metros de paredón, una extensión equivalente a una cuarta parte del contorno del campus.
Aunque la nueva conducción no comparte la solución elegida originalmente, considera que desarmar lo construido significaría afrontar otro gasto que la universidad no está en condiciones de asumir.
Desde la Secretaría General explicaron a La Nación que la demolición no está prevista en esta etapa, aunque tampoco se descarta definitivamente. El objetivo inmediato es aprovechar la infraestructura disponible y resolver cómo proteger los sectores restantes. La evaluación sobre una eventual eliminación del paredón quedará para otra instancia.