El can Lulú marcó algo bajo la butaca: el viaje terminó en el puesto de Basail
El can Lulú marcó los dos autos en el puesto de Basail y la requisa parecía encaminada. Pero uno de los vehículos no tenía nada que ver: todo el peso cayó sobre el otro, y sobre lo que escondía abajo de la butaca.
Un control de rutina sobre la ruta nacional 11, a la altura del kilómetro 983, en jurisdicción de Basail, terminó con dos jóvenes detenidos y un cargamento de cocaína fuera de circulación. El operativo estuvo a cargo de las Divisiones Inteligencia y Operaciones de Drogas, que trabajaban en la prevención de delitos vinculados a estupefacientes.
Todo se desarrolló entre la noche del viernes y la madrugada del sábado. En el puesto policial, los efectivos demoraron dos automóviles para identificarlos. Con ambos hicieron lo mismo: los pasaron por el olfato de Lulú, el can antinarcóticos, que reaccionó y marcó una posible presencia de droga.
Qué apareció debajo de la butaca
Con la orden de requisa en mano, los vehículos fueron trasladados al Departamento Logística, sobre la misma ruta, para la inspección a fondo. En un Ford Fiesta, escondidos debajo de la butaca del conductor, los efectivos encontraron tres paquetes rectangulares envueltos en cinta de embalaje verde con una sustancia blanquecina en su interior.
La prueba de campo no dejó dudas: era cocaína, con un peso total de 3,130 kilogramos. Además del estupefaciente, secuestraron dos teléfonos celulares y otros elementos de interés para la causa. El segundo auto inspeccionado, en cambio, no arrojó ningún hallazgo relacionado con la investigación.
Detenidos y a disposición de la Justicia
Por disposición de la Justicia, los dos ocupantes del Ford Fiesta —ambos de 23 años— quedaron detenidos y notificados de su situación legal por una presunta infracción a la Ley Nacional 23.737 de Estupefacientes. El auto y el resto de lo incautado quedaron a disposición de la autoridad judicial interviniente.
