El canal que no deja limpiar y la decisión que cambia el mapa del agua en Resistencia
Las construcciones ilegales sobre el canal Quijano llevan años impidiendo la limpieza con máquinas, y ahora el Municipio tomó una decisión que cambia por dónde descargará el agua. ¿Qué pasará con los vecinos de la zona?
La Municipalidad de Resistencia avanza con la readecuación hídrica del canal Quijano, a la altura de la intersección con calle Carrasco, en el marco del Plan de Mantenimiento de los sistemas de drenaje de la ciudad. La Subsecretaría de Asuntos Hídricos informó que la obra busca mejorar la circulación del agua y evitar anegamientos durante las lluvias intensas previstas para los próximos meses, en el contexto del fenómeno climático de “El Niño”.
Según detallaron desde el área, los trabajos incluyen el reemplazo de caños de ingreso domiciliario de muy pequeño diámetro. “Había caños en los ingresos domiciliarios, muy chicos y ya vamos con más de 35 que reemplazamos”, expresaron. En su lugar se colocaron conductos de 800 milímetros, a lo largo de una distancia aproximada de 1.000 metros, para satisfacer la demanda de la zona.
Un canal obstruido y construcciones que avanzaron
Las autoridades explicaron que el canal Quijano presenta un alto grado de obstrucción y que la situación se complica por las construcciones ilegales que se levantaron durante años en sus márgenes. “Se encuentra bastante obstruido, con la imposibilidad de poner una máquina que entre a hacer la limpieza, porque las construcciones ilegales fueron avanzando durante muchos años y hoy es prácticamente imposible”, señalaron.
Frente a ese panorama, la decisión adoptada es realizar el zanjeo y redirigir la descarga. “Reconstruimos el canal para tratar de que mejore la circulación y de aquí hasta el de la avenida Soberanía Nacional”, agregaron. La descarga final se hará sobre el canal 16 directamente y no sobre el Quijano, según precisaron.
La intervención forma parte de un plan más amplio de mantenimiento de los desagües urbanos, con el objetivo de reducir el riesgo de anegamientos en los sectores más vulnerables de la ciudad.