El candidato de Milei al Consejo de la Magistratura llegó a San Juan y apuntó contra los "acomodados de siempre"

El candidato de Milei al Consejo de la Magistratura llegó a San Juan para presentar su agrupación y no esquivó ningún tema: apuntó contra los "acomodados de siempre", cuestionó las entrevistas personales en los concursos y hasta advirtió qué cartel podría verse en un futuro plenario. Lo que dijo sobre el peso de San Juan en la elección nacional es un cachetazo al federalismo.

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El candidato de Milei al Consejo de la Magistratura llegó a San Juan y apuntó contra los "acomodados de siempre"
El candidato de Milei al Consejo de la Magistratura llegó a San Juan y apuntó contra los "acomodados de siempre"

El abogado que La Libertad Avanza postula para el Consejo de la Magistratura de la Nación desembarcó en San Juan con un mensaje directo: el sistema de selección de jueces está amañado y los concursos terminan beneficiando a los mismos de siempre. Así lo planteó durante su visita a la provincia, donde mantuvo reuniones con colegas y presentó la agrupación Abogacía por la Libertad.

En diálogo con DIARIO DE CUYO, el candidato explicó por qué considera que el Consejo de la Magistratura es una pieza clave para el funcionamiento institucional del país. "Es de donde se elaboran los procesos para la designación de los jueces", señaló, y lo ubicó como parte de las reformas de "segunda generación" que pregona el presidente Milei: "Una vez que arreglaste o estás en proceso de terminar de arreglar la economía, te encontrás con la sintonía fina".

Para el letrado, lo que está en juego no es solo el acceso a la Justicia, sino también las inversiones. "Los inversores lo primero que preguntan es si hay justicia, cómo funciona la Justicia, si hay seguridad jurídica", afirmó. Y definió ese concepto sin vueltas: "Que los jueces van a resolver conforme a derecho. No es otra cosa que eso".

Una agrupación nueva para pelear el Consejo

El candidato remarcó que su espacio no forma parte del sistema que, según su visión, controla el Consejo desde hace dos décadas. "No somos parte de ese sistema que hace 20 o 25 años gobierna el Consejo de la Magistratura y amaña todos los concursos y las vacantes y terminan todos los acomodados de siempre", disparó.

Consultado sobre si la lista es exclusivamente de La Libertad Avanza, aclaró que hay otros espacios y muchos profesionales independientes. "Esta elección es una elección donde vota uno de cada cinco colegas", precisó, y sostuvo que se están sumando abogados que no quieren hacer política pero comparten el perfil de construcción. "Si nosotros decimos que vamos a acceder al Consejo para propiciar los cambios, lo vamos a hacer", aseguró.

Un abogado con oficio en los dos lados del mostrador

El postulante se presentó como alguien ajeno a la política partidaria: "Yo hace 40 años que estoy vinculado al Derecho, tengo mi estudio jurídico, vivo de mi estudio jurídico". Contó que abrazó las ideas de Milei en 2023 y que se sumó desde roles técnicos.

Su conocimiento del Poder Judicial, dijo, viene de dos fuentes: como litigante y como empleado. "Trabajé casi 20 años en la Justicia. Fui 10 años secretario de un juzgado comercial", relató. Esa experiencia le permitió, según sus palabras, conocer "los dos lados del mostrador": el expediente sobre el escritorio y la mesa de entrada. "Tenemos que solventar toda la estructura de nuestros estudios frente a la burocracia judicial, que lo único que hace es hacer más caro al proceso", se quejó, y comparó: "No es lo mismo que tramites un juicio un año que cinco".

La partidización del Consejo, sin hipocresías

Para el candidato, la discusión sobre la ideología en el Consejo es una falsa ingenuidad. "Es entre hipócrita e infantil, porque la verdad es que los países se construyen con ideas", lanzó. Recordó que el organismo siempre estuvo gobernado por radicales y peronistas, con variantes del PRO y Cambiemos, pero fue tajante sobre el origen del control: "La génesis del control del Consejo de la Magistratura es el peronismo, La Cámpora".

Y advirtió sobre el escenario que imagina: "No te sorprenda el día de mañana ver un plenario del Consejo de la Magistratura con los consejeros de La Cámpora, con un cartel que diga 'Cristina Libre'". Por eso consideró que esta elección es "muy importante" y que hay que sincerar el debate: "Acá lo que estamos debatiendo son ideas. En este caso, las ideas de la libertad".

Qué cambios quiere impulsar

El candidato resumió su programa con una idea fuerza: "Nosotros queremos la menor intervención del Estado en general". Y agregó: "Queremos que las cosas de los privados sean de los privados".

En el plano judicial, su objetivo es desarmar lo que describe como una red endogámica. "Queremos que ese organismo termine de ser la rosca de grupos de poder judiciales, donde los jueces rosquean para que sus amigos jueces asciendan", afirmó. Y remató: "Nosotros queremos una Justicia libre e independiente".

Sin embargo, a la hora de definir la independencia, marcó una diferencia conceptual: "Cuando uno dice 'Justicia independiente', ese concepto no existe. Lo que vos necesitás son jueces independientes". Para él, "la unidad de medida de la Justicia es el juez", y lo que hay que garantizar es que cada magistrado pueda resolver "sin presiones del poder político o privado y económico".

El mecanismo de selección, en la mira

Uno de los puntos más cuestionados del Consejo es cómo se eligen los jueces. El candidato lo atribuyó a una lógica de acomodo: "Cuando vos querés acomodar y querés que surjan candidatos ternados afines o por amiguismo, necesitás que el proceso tenga esta cuota de arbitrariedad".

Esa arbitrariedad, dijo, se cuela en todas las etapas, incluso en la evaluación de antecedentes. "De repente un jurado evaluó distinto un antecedente que otro, porque para cada concurso designás un jurado y quizás el criterio de evaluar un posgrado es distinto", explicó. Su propuesta es avanzar hacia una matriz objetiva: "Un doctorado en tal universidad tiene tantos puntos".

La entrevista personal no escapó a sus críticas. "Es totalmente arbitraria. Te preguntan cualquier cosa y califican de cualquier manera. Y ahí es donde lo usan para ponerte un punto más, un punto menos", sostuvo. Y diferenció: "Una evaluación no puede ser lo mismo que una impresión".

Vacantes y concursos: la herencia y la urgencia

Consultado sobre la cobertura de vacantes desde que asumió La Libertad Avanza, el candidato defendió la gestión. Recordó que en el gobierno de Alberto Fernández "hubo muy poquitos pliegos" y que al llegar se encontraron con "casi un tercio de vacantes a cubrir". Explicó que se tomaron dos años para evaluar todos los concursos heredados y que luego, "en un acto republicano", se elevaron los pliegos al Senado.

También remarcó que su espacio no tenía silla en el Consejo durante ese proceso: "La Libertad Avanza no participó en el proceso porque no tenía ninguna silla en el Consejo. Ahora tenemos".

Sobre los concursos en marcha, fue pragmático: "Los cambios se hacen con las reglas del juego que vos tenés que jugar". Y elogió al ministro de Justicia y al secretario Santiago Viola por lo que consideró "un trabajo patriótico" para cubrir los cargos. "Vamos a cubrir las vacantes porque hay una responsabilidad institucional y republicana", afirmó, aunque aclaró que eso no implica dejar de discutir las fallas del sistema.

San Juan, con poco peso en la elección nacional

En la provincia hay dos candidatos locales: Claudia Sarmiento por el oficialismo y Marcelo Álvarez por Abogacía Transformadora. La Libertad Avanza no lleva un postulante sanjuanino. Consultado sobre el peso específico de San Juan, el candidato fue crudo: "El peso específico es muy bajo". Y dio el dato: de los 190.000 empadronados, casi 140.000 corresponden a provincia y Ciudad de Buenos Aires. "Se llevan todo", sintetizó.

Esa concentración lo llevó a hablar de federalismo. "La Justicia nacional de la Ciudad tiene que pasar a la Ciudad", planteó, y señaló que "el 80% del presupuesto queda con la Legislatura". A su juicio, la Justicia Federal del interior sufre más que la de la Ciudad de Buenos Aires, que cuenta con fueros específicos. El impacto mayor, dijo, está en Buenos Aires, y luego en Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Tucumán.

La Corte Suprema, un mecanismo aparte

El candidato aclaró que el Consejo no interviene en la selección de los miembros de la Corte Suprema. "Eso es directamente una potestad del Ejecutivo, que propone al Senado. A los miembros de la Corte no se los evalúa. Es una decisión política", afirmó.

Y no cuestionó ese sistema: "No está mal porque nosotros venimos de ese origen angloamericano". Lo comparó con la designación de jueces a través del Consejo y lo describió como "un acto jurídico federal mixto, complejo". Su crítica apunta a que el proceso sea más riguroso para que "salgan las tres ternas mejores". "Hoy podríamos decir que surgen los que más saben, pero no necesariamente el que más sabe va a ser el mejor juez", reflexionó, y pidió evaluar otras condiciones.

Agenda sanjuanina y armadores locales

Durante su visita, el candidato tenía previstas dos reuniones con colegas y luego el equipo se quedaría trabajando en la provincia. Sobre quién conduce el proceso local de Abogacía por la Libertad, fue claro: "Quien conduce el proceso en San Juan es el diputado nacional José Peluc". Explicó que, al armar una organización nueva, se compromete a los líderes locales y que será Peluc quien defina el equipo de abogados que militará la causa. Después, la agrupación llevará los mismos temas al Colegio de Abogados.

Los tres reclamos que llevarán a los abogados

El candidato enumeró tres problemas que, según su visión, afectan a los letrados sanjuaninos. Primero, la lentitud de la Justicia: "En términos económicos terminamos financiando la burocracia judicial". Un juicio que tarda cinco años, dijo, lo paga primero el ciudadano y después el abogado que sostiene la estructura.

Segundo, el trato igualitario en los concursos. "El abogado no está en las mismas condiciones" que los funcionarios judiciales, aseguró. Y apuntó contra la equivalencia automática: "Diez años de ejercicio de la magistratura no equivalen a diez años de ejercicio profesional". Para él, es más fácil para el empleado judicial acreditar experiencia porque tiene el cargo, mientras que al abogado le cuesta demostrar sus saberes.

Tercero, la falta de reevaluación de los funcionarios. "Nunca revalúa si ese juez es bueno o no o si ese secretario que quiere ser juez es bueno o no. Se le toma un examen teórico y quizás es pésimo como funcionario", criticó.

Para cerrar, dejó una definición que resume su postura: "Las instituciones las hacen los hombres, las implementan las personas y las ideas las implementamos los hombres. Me parece que eso es lo clave".

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