El cangrejo que invadió Patagonia esconde un secreto: 79 ejemplares revelaron una historia inesperada

¿Sabías que el cangrejo verde de Patagonia no llegó una sola vez? Un estudio genético revela múltiples invasiones y un dato que desconcierta a los científicos.

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El cangrejo que invadió Patagonia esconde un secreto: 79 ejemplares revelaron una historia inesperada
El cangrejo que invadió Patagonia esconde un secreto: 79 ejemplares revelaron una historia inesperada

Un equipo de científicas del Instituto de Diversidad y Evolución Austral (IDEAus-CONICET) analizó 79 ejemplares del género Carcinus recolectados entre 2019 y 2023 en cinco localidades de los golfos Nuevo, San José, San Matías y San Jorge. El resultado desafía la teoría de una única invasión.

La diversidad genética hallada sugiere que el cangrejo verde llegó a la costa patagónica en múltiples ocasiones y desde diferentes orígenes.

Dos especies, una misma amenaza

Gracias al análisis del gen mitocondrial COI, las investigadoras confirmaron la presencia de dos especies: el cangrejo verde europeo (Carcinus maenas) y el cangrejo verde del Mediterráneo (Carcinus aestuarii).

El cangrejo verde fue detectado por primera vez en Patagonia entre 1999 y 2000 en el Golfo San Jorge. Desde entonces, se expandió hacia el norte: Golfo Nuevo, Golfo San José y, más recientemente, Golfo San Matías.

Hasta ahora se pensaba que una única introducción había dado origen a toda la población. Pero los datos genéticos cuentan otra historia: en C. maenas, la diversidad genética es mayor en el norte, lo que contradice la expansión desde un solo punto.

Cuando los genes desmienten a la vista

Otro hallazgo sorprendente surgió al comparar la identificación morfológica con la genética. En el 53% de los casos, la apariencia del caparazón no coincidía con el ADN.

De los 73 ejemplares evaluados morfológicamente, solo el 47% fue correctamente identificado por su aspecto externo. Según las autoras, esa proporción no supera lo que se esperaría por azar.

Esto subraya la necesidad de combinar técnicas para no confundir a estas especies, que son muy similares entre sí.

¿De dónde vinieron?

Para C. aestuarii, se encontraron dos haplotipos mitocondriales asociados a distintas regiones del Mediterráneo, lo que indica que no provienen de una única población fuente.

En C. maenas, en cambio, no fue posible rastrear el origen exacto, ya que sus haplotipos están distribuidos en muchas regiones del mundo y no son exclusivos de una localidad.

El misterio de cómo llegaron

El estudio no puede precisar cuántas veces ingresó la especie, cuándo ocurrió cada evento ni qué vector utilizaron. El agua de lastre y el transporte marítimo aparecen como posibles vías, pero no fueron investigados en este trabajo.

Una nueva incógnita: ¿pueden cruzarse?

Queda abierta la posibilidad de que C. maenas y C. aestuarii se hibriden en Patagonia. Aunque este estudio no encontró evidencia de hibridación, futuras investigaciones con marcadores nucleares podrían confirmarlo.

Si eso ocurriera, el intercambio genético podría potenciar la capacidad invasora de estas poblaciones.

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