Se graduó con honores en la UNT, trajo al país técnicas que no existían y dedica parte de su vida a operar gratis a quienes no pueden pagar. El Senado acaba de distinguirlo, pero el dato que más impacta está en su fundación.
El Senado de la Nación reconoció al cardiólogo tucumano Luis Aguinaga con la Mención de Honor al Valor Científico, un espaldarazo a una trayectoria que combina la investigación de punta con el trabajo social en los sectores más postergados.
La distinción surgió por iniciativa de la senadora Sandra Mendoza y apunta a destacar los aportes del especialista en electrofisiología al tratamiento de los trastornos del ritmo cardíaco.
Una carrera marcada por la excelencia
Aguinaga se graduó con honores en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y con los años se convirtió en un referente internacional de su especialidad. Su nombre está asociado a la incorporación en el país de tecnologías de vanguardia, entre ellas la cardioneuroablación, los micromarcapasos y la ablación por campo pulsado.
Esos procedimientos cambiaron la forma de abordar las arritmias y otros problemas del corazón que antes requerían tratamientos más invasivos o tenían pocas alternativas.
El costado solidario de la distinción
El reconocimiento del Senado no se limitó a lo científico. También puso el foco en su labor al frente de la Fundación Latidos, desde donde se realizan unas 30 ablaciones gratuitas por año a pacientes de bajos recursos.
A esa tarea se suma el impulso del Summit Global de Cardiología, un espacio que reúne a especialistas y que ubica a Tucumán en el mapa de los grandes encuentros de la disciplina.
La mención llega así como un doble reconocimiento: al médico que trajo tecnología de primer nivel y al profesional que decidió que esa tecnología también llegue a quienes no pueden pagarla.