El cargamento que salió de 19 causas terminó hecho cenizas en un horno de Tucumán
La Justicia ordenó destruir más de 230 kilos de cocaína que estaban bajo custodia. El cargamento no era de un solo caso: había 19 expedientes detrás. El operativo terminó en un horno pirolítico de Tucumán.
Más de 230 kilos de cocaína que estaban bajo custodia judicial fueron destruidos en San Miguel de Tucumán. La quema se hizo en el predio de la empresa 9 de Julio S. A. y estuvo a cargo de efectivos de Gendarmería Nacional, luego de que el Tribunal Oral Federal de Santiago del Estero diera el visto bueno.
El traslado de la droga desde la sede de la fuerza federal hasta la planta se hizo con custodia permanente. Durante todo el recorrido y la posterior incineración se mantuvo la trazabilidad de la sustancia y se resguardaron las muestras que exige la Justicia.
Quiénes intervinieron en el operativo
El procedimiento lo encabezó el Escuadrón 59 “Santiago del Estero”. A ese grupo se sumaron el Destacamento Móvil 5, la Unidad de Procedimientos Judiciales, la Unidad de Criminalística y Estudios Forenses y la Unidad de Reconocimiento, que aportaron apoyo operativo y técnico.
Las pericias químicas previas determinaron con precisión el peso del material incinerado: 230 kilos con 55 gramos de clorhidrato de cocaína. Al mismo lote se sumaron 16 gramos de marihuana.
De dónde salió la droga
Esa droga no era un decomiso aislado. Formaba parte de las pruebas acumuladas en 19 expedientes por narcotráfico y transporte ilegal de estupefacientes. La destrucción se concretó después de que el magistrado interviniente supervisara el cumplimiento de los protocolos de seguridad e higiene ambiental en el horno pirolítico y habilitara el final de las tareas.

