El “carnicero de Bosnia” murió en prisión: la historia detrás de uno de los mayores criminales de guerra
¿Qué pasó con el hombre detrás de la masacre de Srebrenica? La muerte de Ratko Mladic reabre heridas y deja preguntas sin responder.
El ex jefe militar serbobosnio Ratko Mladic falleció a los 84 años en un hospital penitenciario de La Haya, según confirmó la cadena estatal serbia RTS. El deceso se produjo tras una serie de derrames cerebrales, mientras cumplía cadena perpetua por genocidio y crímenes de guerra.
Mladic, conocido como el “carnicero de Bosnia”, fue condenado en 2017 por la Corte Penal Internacional por su rol en el asedio de Sarajevo y la masacre de Srebrenica, donde murieron 8.000 hombres y niños musulmanes.
¿Quién era Ratko Mladic?
Nacido el 12 de marzo de 1943 en la aldea de Bozinovici, cerca de Kalinovik, en el sureste de Bosnia, Mladic creció sin su padre, un partisano comunista asesinado por nacionalistas croatas durante la Segunda Guerra Mundial. En 1965 se graduó primero de su promoción en la Academia Militar de Zemun, y antes de la desintegración de Yugoslavia sirvió en Macedonia, Kosovo y Croacia.
Quienes sirvieron con él en el ejército yugoslavo lo describieron como un convencido comunista que luego abrazó el nacionalismo serbio. En mayo de 1992 fue nombrado comandante del Ejército de la República Serbia de Bosnia, proclamada en enero de ese año.
El juicio y las acusaciones
Durante el juicio, el presidente del tribunal, Alphons Orie, señaló que Mladic “compartía la intención” y “el objetivo criminal” de exterminar a musulmanes y croatas entre 1992 y 1995. Lo acusó de ser parte de “un equipo criminal” que buscaba la eliminación de civiles.
Además, se le atribuyó haber “ordenado” la masacre en Sarajevo, con la intención de “destruir la ciudad, impedir el acceso de los civiles al agua, comida y electricidad”, generando terror entre la población.
Tras 16 años prófugo, fue detenido en Serbia en 2011. A pesar de sus crímenes, aún hay dirigentes serbios que lo admiran.
Los últimos días y la polémica por su salud
Días antes de su muerte, el gobierno de Serbia solicitó su liberación por motivos de salud, pero el Mecanismo Residual Internacional para los Tribunales Penales, dependiente de la ONU, rechazó el pedido en mayo, argumentando que recibía atención médica adecuada.
Su hijo, Darko Mladic, denunció que se trataba de un “asesinato silencioso” y que los médicos de la prisión “habían suspendido por completo el tratamiento”.