El carpintero chileno que cruzó a pie a Santa Cruz lleva 12 días perdido: su hermano rompió el silencio
Un carpintero chileno de 56 años cruzó a pie la frontera hacia Río Gallegos y no volvió a dar señales. Su familia, desesperada, pide ayuda para encontrarlo: la búsqueda en Chile se frenó y del lado argentino no hay rastro confirmado.
Juan Segundo Contreras Contreras, de 56 años, salió desde Punta Arenas rumbo a Río Gallegos y no volvió a dar señales desde el 3 de octubre. La búsqueda en Chile se suspendió porque creen que está en Argentina, pero su familia sigue sin respuestas.
Ya pasaron 12 días desde la última vez que alguien supo algo de Juan Segundo Contreras Contreras, un carpintero chileno de 56 años que intentó cruzar a pie el Paso Fronterizo Integración Austral, conocido como Monte Aymond, para llegar a Río Gallegos.
La semana pasada, este medio informó que la Fiscalía había ordenado suspender la búsqueda del lado chileno a partir de indicios de que el hombre habría logrado ingresar a Argentina. Sin embargo, su familia no recibió ninguna novedad concreta desde entonces.
El relato de su hermano
Miguel Contreras, hermano del desaparecido, contó en el programa "La Mañana de LU12", que se emite por Radio LU12 AM680, cómo fueron las últimas horas en que tuvieron contacto con él.
"Mi hermano quiso cruzar hacia Río Gallegos el sábado 3 en el colectivo que va hacia allá y en la Aduana chilena lo bajaron por una orden de arraigo por pensión alimenticia", relató.
Según el testimonio, Contreras envió un video a su novia en Chile en el que le contaba que había tenido que seguir a pie porque no lo dejaron pasar por la orden de arraigo. "No sé qué ha pasado por su cabeza en ese momento que decidió cruzar a pie. El único registro que tenemos hasta hoy es ese video", agregó Miguel.
En la grabación, el carpintero menciona que llevaba varios kilómetros caminando hacia Río Gallegos. Para la policía chilena, esa es la pista que indica que logró cruzar la frontera, aunque la presencia en Argentina sigue siendo una hipótesis sin confirmar.
La familia sabía que Juan Segundo tenía la intención de ir y volver en el día, pero desconocía el motivo del viaje. "Tenemos familia allá, pero tampoco dio aviso, entonces es un abanico de teorías el que tenemos", sostuvo Miguel.
Qué se sabe del cruce y la orden de arraigo
Contreras salió de Punta Arenas en la mañana del sábado 3 de octubre con destino a Río Gallegos. En el paso fronterizo que conecta Santa Cruz con la Región de Magallanes no pudo salir de Chile porque pesaba sobre él una orden de arraigo.
A las 15:40 envió un mensaje con su ubicación en el que decía estar desorientado. Su último contacto fue cerca de las 18:00, cuando avisó que seguía perdido y se quedaba sin señal, en la zona de los hitos XIV y XV, entre San Gregorio y Pali Aike.
Sobre la situación legal, su hermano explicó: "Hace un tiempo él debía pensión, pero se puso al día. El problema es que cuando pagas pensión depositas a una cuenta que te da el juzgado de familia, pero no necesariamente está en línea, se demora. Seguramente la orden de arraigo la colocaron antes y nunca llegó el aviso de que mi hermano ya había pagado".
Miguel describió además la rutina de Juan Segundo: tiene un taller de carpintería, vive con su mamá y se ocupaba de cuidarla y pagar las boletas. "Todos los días le avisaba: 'Oye, voy a tal lado, voy a ver un trabajo, vuelvo a la noche, me voy a quedar a dormir con mi novia'. Nunca había pasado algo así", contó.
La búsqueda y el pedido desesperado
Consultado sobre la comunicación con las autoridades argentinas, Miguel detalló: "Fui el domingo de la semana pasada, cuando supimos que estaba perdido. Crucé la frontera con mi hermano y recorrimos el campo del lado argentino. Puse la denuncia en Gendarmería, ellos me aconsejaron que también hiciera la denuncia por presunta desgracia, como le llamamos en Chile. Llegó policía de investigaciones de Argentina, me tomó la declaración y di todos los antecedentes. Estoy agradecido. Empezaron a moverse al tiro, rastrearon el celular y dónde fue su última señal, que fue cruzando".
A pesar de la ayuda, la angustia crece: "Desde el lado argentino me han prestado ayuda, han estado en contacto conmigo todos los días, pero ya no sé, se me acaban las opciones. Son 12 días que ya no sé por dónde más buscar. No podemos ir todos los días hasta Río Gallegos, es un gasto emocional, físico y económico".
En el cierre de la comunicación, Miguel dejó un mensaje directo para su hermano: "Quería agradecer a ustedes como radio la oportunidad de comunicarme. Hacerle llegar el aviso a mi hermano que si me está escuchando: 'Hermano, en lo que estés, en lo que fuiste a hacer, sea bueno, sea malo, siempre hay una salida. Acá te estamos esperando. Mi vieja te está esperando, está mal. Ven, aparece, da una señal. Y por último, si no quieres regresar y fuiste por algún motivo personal, da un aviso con alguna persona, con gendarmería, policía, que nos diga 'estoy bien, estoy vivo, no quiero regresar o denme un tiempo'. Pero da una señal de vida porque la incertidumbre que se vive día a día no se la doy a nadie. Hermano, por favor, vuelve, da una señal'".
Cómo reconocerlo
Juan Segundo Contreras Contreras mide 1,70 metros, es de contextura delgada, tiene el cabello rapado y un tatuaje en uno de sus brazos. La última vez que fue visto vestía un pantalón de jogging negro, buzo negro con capucha, una campera rompevientos gris en la parte superior y blanca en la inferior, zapatillas grises con detalles blancos y llevaba una bolsa de supermercado negra.