El carpintero que se quedó entre los escombros: "Fueron 15 años de trabajo, ubicando todo en su lugar"

Milton perdió todo en el incendio del asentamiento San Cayetano: 15 años de trabajo convertidos en escombros. Pero se quedó entre las paredes para levantar de nuevo su casa. ¿Cómo sigue?

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El carpintero que se quedó entre los escombros: "Fueron 15 años de trabajo, ubicando todo en su lugar"
El carpintero que se quedó entre los escombros: "Fueron 15 años de trabajo, ubicando todo en su lugar"

Milton perdió su casa en el incendio que el viento Zonda avivó en el asentamiento San Cayetano, en Santa Lucía. Es carpintero, es colombiano y hace 15 años que vive en San Juan. El fuego le dejó quemaduras en brazos, piernas, cuello y orejas. Pero no se fue: se quedó entre las paredes que quedaron en pie para levantar de nuevo su hogar.

La casa estaba en la zona de Avenida Libertador y callejón Aragón. Ahí vivía con su esposa y sus tres hijos. El incendio avanzó empujado por el Zonda y, según recuerda Milton, las llamas llegaron en apenas dos minutos. Media hora después, prácticamente no quedaba nada.

"Fue pérdida total, quedaron las paredes nada más", cuenta mientras camina por lo que fue el living comedor y la cocina. No hay muebles quemados ni objetos rescatables. "Ni restos había para tirar. Lo único que quedó para sacar fueron los escombros del techo".

Primero los chicos, después lo material

Cuando el fuego apareció, Milton no pensó en la casa. Pensó en sus hijos. Los vio a unos 300 metros del incendio, a salvo, y recién ahí volvió para intentar salvar algo. Fue por la moto, el único vehículo de la familia.

Pero en medio de la desesperación no encontraba las llaves y el rodado estaba trabado. Forcejeó, lo levantó, lo arrastró. Cuando por fin lo dejó acostado en un sector del terreno, entendió que no podía hacer más. "Dije 'Si se salva, se salva; y si no, ya no puedo esperar más'. Fue pensar eso y salir corriendo", relata.

No llegó a escapar del todo. Una explosión levantó una masa de fuego que el viento empujó hacia donde estaba. Milton asegura que no tuvo contacto directo con las llamas, pero el calor lo alcanzó con violencia. Terminó con lesiones en ambas piernas, los brazos, el cuello y las orejas.

Igual, cuando recuerda ese momento vuelve siempre al mismo lugar: sus hijos estaban bien. "Desde el día uno dije que, gracias a Dios, sacamos y rescatamos lo importante, que eran los niños. Una vez ellos estuvieron a salvo, ya era esperar que se consumiera todo", dice.

Reconstruir con las manos inmovilizadas

La familia tuvo que rearmar su vida de un día para otro. Milton tomó una decisión casi inmediata: no esperar a que todo vuelva a ser como antes, sino empezar con lo que hubiera. "Tengo una familia a mi espalda que necesita un lugar digno como el que teníamos. Fueron 15 años de trabajo, ubicando todo en su lugar, teniendo lo necesario", explica.

El desafío tiene una dificultad extra. Milton es carpintero y está acostumbrado a trabajar con las manos, pero las quemaduras le dejaron los brazos prácticamente inmovilizados. Para alguien que construyó durante años, depender de otros para volver a hacerlo es una de las partes más duras.

Aun así, no estuvo solo. Después del incendio empezaron a llegar vecinos, conocidos y también desconocidos. Algunos llevaron materiales, otros ofrecieron sus brazos. Hubo personas que se quedaron trabajando junto a él hasta la medianoche. El municipio, cuenta, colaboró inicialmente con materiales para realizar carpetas y proteger algunos sectores.

Con esa ayuda ya consiguió techar dos habitaciones. En una guarda las cosas que fue recibiendo; la otra se convirtió, por ahora, en el lugar donde pueden quedarse. Es poco frente a todo lo que había, pero es el primer pedazo de casa que vuelve a aparecer entre los restos.

Milton lo muestra con una mezcla de tristeza y orgullo. Señala espacios vacíos y reconstruye mentalmente la escena anterior al incendio. Cada objeto que nombra cuenta algo de los 15 años que desaparecieron aquella tarde.

Cómo colaborar

Quienes quieran ayudar a Milton y su familia, que todavía necesitan reconstruir parte de la vivienda y no cuentan con baño, pueden comunicarse al 264 511-5323 (Milton) o al 264 584-3771 (Rosana).

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