El Carril: el intendente Orosco ignora los reclamos y la bronca estalla en los barrios
Mientras el Patinódromo avanza, los barrios de El Carril siguen a oscuras y el hospital sin especialistas. ¿Qué prioriza el intendente Orosco?
Mientras las obras del futuro Patinódromo Municipal avanzan a paso firme, en El Carril crece el malestar de los vecinos por la falta de respuestas del intendente Efraín Orosco. La falta de iluminación, la inseguridad y el abandono del hospital local tienen a la comunidad al límite. La pregunta que todos se hacen: ¿cuáles son las prioridades de la gestión?
La bronca que no cesa
El malestar en El Carril no es nuevo, pero en las últimas semanas se intensificó. Los carrileños denuncian que el jefe comunal está más enfocado en las obras financiadas con fondos provinciales que en atender las necesidades más urgentes del pueblo. La construcción del Patinódromo Municipal, que avanza sin pausa, se convirtió en el símbolo de un descontento que no para de crecer.
Mientras tanto, los reclamos se acumulan en el despacho de Orosco: calles sin pavimentar, barrios a oscuras y una sensación de inseguridad que no da tregua. La escasa presencia policial y la ausencia de medidas de seguridad efectivas son moneda corriente en los distintos sectores de la localidad.
Un hospital que preocupa
La salud también es un punto crítico. La falta de especialistas en el hospital local es otro de los reclamos que más preocupa a los vecinos. Tener que viajar a Salta capital para una consulta médica se volvió una odisea para muchas familias que no cuentan con los recursos para hacerlo.
Los testimonios de los carrileños reflejan una realidad que se repite en cada rincón del pueblo. Caminar por calles oscuras, esperar por un patrullero que nunca llega y depender de la buena voluntad de otros para conseguir un turno médico son situaciones que ya forman parte del día a día.
La gestión de Orosco parece no escuchar estos pedidos. Mientras tanto, la distancia entre el municipio y la comunidad se agranda cada vez más. La paciencia de los vecinos tiene un límite, y todo indica que ese límite ya se alcanzó.