El caso de la perrita Negrita dio un giro inesperado: el hombre acusado de maltratarla no irá a juicio
El caso de la perrita Negrita dio un vuelco que nadie esperaba: el hombre acusado de maltratarla no será juzgado. Qué pasará con él ahora y por qué los vecinos siguen sin poder creerlo.
El hombre que estaba en el centro de la tormenta por el brutal maltrato contra una perrita en una vivienda de calle Moldes al 300 fue declarado inimputable. Así lo determinó una junta médica que evaluó su estado de salud mental, según informó la fiscal de la Unidad de Flagrancia, Carolina Mateo Bellini.
La conclusión del informe médico fue contundente: el investigado no puede ser considerado penalmente responsable del hecho que se le atribuye. Con ese panorama, la Fiscalía pidió que se le aplique una medida de seguridad definitiva, que consiste en su internación en el Hospital de Salud Mental Dr. Miguel Ragone.
El juez interviniente hizo lugar a la solicitud y dispuso que el hombre quede a disposición del Juzgado de Ejecución. De esta manera, el caso no avanzará hacia un juicio oral y quedará bajo la órbita de la Justicia de Ejecución.
Una ola de indignación que no se detuvo
La resolución judicial se conoció en una jornada caliente. Vecinos y proteccionistas se movilizaron durante la mañana del viernes tanto frente a la vivienda del hombre como en inmediaciones de Ciudad Judicial. La bronca era mayúscula: el caso había estallado el jueves, cuando una vecina encontró a la perrita herida y ensangrentada dentro de una bolsa de consorcio en la zona de calle Moldes al 300.
Según las primeras denuncias, el animal habría sido ahorcado y abandonado en esas condiciones. La versión generó una reacción inmediata en el barrio. Esa misma noche, un grupo se concentró frente al domicilio del sospechoso y la tensión escaló: hubo piedrazos contra la propiedad e intentos de derribar una de las puertas.
La Policía intervino para contener la situación. El hombre fue demorado y luego trasladado al hospital Ragone, donde se le practicó la evaluación de salud mental que terminó de definir su situación procesal. El caso, que conmovió a Salta, ahora queda en manos de la Justicia de Ejecución.