El caso Lebbos revive en los tribunales: la angustiosa declaración del principal acusado tras 20 años de sombras
Tras 20 años de incertidumbre y acusaciones, el principal sospechoso en el caso Lebbos rompe su silencio en el tribunal con una declaración desgarradora. ¿Logrará este nuevo juicio responder a su desesperado pedido de verdad y cerrar una de las heridas más profundas de la justicia tucumana?
El juicio por el homicidio de Paulina Lebbos, ocurrido hace dos décadas, comenzó con una declaración cargada de emoción. César Soto, ex pareja de la víctima y señalado como responsable directo, se sentó en el banquillo y pidió que por fin se conozca la verdad sobre el crimen.
Frente al tribunal integrado por los jueces Gustavo Romagnoli, Luis Morales Lezica y Fabián Fradejas, Soto describió el calvario vivido. “Somos personas de bien, trabajadoras. No soy nada de lo que se me acusa”, afirmó, visiblemente afectado.
El hombre relató el profundo impacto personal y familiar que tuvo el caso. “He perdido a mi pareja, a mi hija y, prácticamente, a mi hija”, expresó, haciendo referencia a la distancia que el proceso judicial generó en su relación con su hija en común con Paulina.
Una vida a la sombra
Soto detalló cómo los últimos 20 años estuvieron marcados por la acusación. “Durante estos 20 años estuve a la sombra, a un costadito, viendo cómo sobrevivo“, confesó ante la sala.
El acusado describió las dificultades concretas que enfrenta. “No puedo presentar un currículum, ya por la edad y por el caso este, porque no se resuelve aún”, argumentó, pintando un cuadro de estancamiento vital y profesional.
Un pedido desesperado por la verdad
En un momento clave de su declaración, Soto hizo un llamado contundente. “Soy el primero que necesita que se sepa la verdad“, aseguró, desmarcándose de las versiones que lo señalan.
“Se me ha calumniado de mil maneras y se dijeron cosas horribles de mi persona. Les pido por favor que se sepa la verdad”, insistió. También reveló que ni siquiera pudo hacer el duelo de manera adecuada. “No me pude despedir de Paulina”, lamentó.
Los hechos que se vuelven a juzgar
Este nuevo debate oral busca dilucidar la hipótesis fiscal sobre la muerte de la joven estudiante. Según la investigación, en la madrugada del 26 de febrero de 2006, Lebbos desapareció después de salir con amigos.
La teoría del Ministerio Público sostiene que la joven se dirigió a la casa de Soto, ubicada en calle Estados Unidos al 1.200. Allí, una discusión habría terminado con su muerte por asfixia.
El cuerpo sin vida de Paulina Lebbos fue hallado días después, el 11 de marzo de 2006, a la vera de la ruta 341. La fiscalía acusa a Soto de ser el autor material del homicidio.
Además, la investigación involucra a Sergio Kaleñuk, a quien se le atribuye haber colaborado para encubrir el hecho y garantizar la impunidad del principal acusado. El juicio continúa para intentar develar, dos décadas después, lo ocurrido en aquella fatídica madrugada.