El caso Paulina Lebbos: la amiga que dijo “no recuerdo” y el juez que frenó su condena pactada
A 20 años del crimen de Paulina Lebbos, una de sus amigas buscaba una condena rápida. Pero su repetido “no recuerdo” frente al juez tuvo una consecuencia inesperada que la obligará a enfrentar un juicio completo. ¿Qué ocultó su memoria?
Dos décadas después del crimen que estremeció a la provincia, un giro judicial pone en jaque la estrategia de una de las acusadas. La Sala IV de la Cámara Penal Conclusional rechazó el pedido de juicio abreviado para Virginia Nazarena Mercado, una de las jóvenes que acompañó a Paulina la noche de su desaparición, tras considerar que su falta de memoria sobre los hechos invalida el acuerdo.
El magistrado Patricio Agustín Prado, a cargo de la causa, fue contundente al fundamentar su decisión. El acuerdo entre la defensa y el Ministerio Público Fiscal, que estipulaba una condena de 3 años de prisión condicional por falso testimonio y encubrimiento agravado, se cayó por un requisito legal clave.
Un “no recuerdo” que lo cambió todo
Durante las audiencias celebradas en febrero de este año, Mercado manifestó su intención de declararse culpable. Sin embargo, cuando el juez Prado le preguntó qué había ocultado o qué declaraciones falsas había brindado, su respuesta fue sistemática: “No recuerdo”.
Para el juez, esta actitud es incompatible con la esencia del juicio abreviado. En sus fundamentos, señaló que la imputada admitió haber cometido un hecho “cuyas circunstancias más elementales no recordaba”. El fallo sostiene que el reconocimiento debe permitir contrastar la verdad con las pruebas, no ser un mero trámite formal.
La enfermedad y la presencia de un padre
La defensa de Virginia Mercado intentó otro argumento: alegó que la mujer padece una grave enfermedad oncológica y que el juicio abreviado era una vía humanitaria para terminar el proceso. El juez Prado advirtió que no consta documentación médica actualizada que acredite tal extremo en el expediente.
Además, subrayó que la ley no permite saltear el requisito del reconocimiento de culpabilidad por “razones compasivas”. Un dato que cargó de dramatismo a las audiencias fue la presencia de Alberto Lebbos, el padre de Paulina, mientras Mercado sostenía su “no me acuerdo”.
Camino al juicio oral: lo que se viene
Con el rechazo del trámite abreviado, la justicia ordenó separar al juez actual y sortear un nuevo magistrado para garantizar imparcialidad. El camino que sigue ahora es el de un juicio común, donde Virginia Mercado enfrentará un debate oral por los cargos de encubrimiento agravado y falso testimonio, presuntamente cometidos en las fechas 26/02/2018 y 03/12/2018.
En ese ámbito, se detallarán nuevamente las contradicciones e inconsistencias en su testimonio. Entre ellas, su declaración sobre que Paulina era víctima de violencia de género por parte de César Soto, su pareja en ese momento, quien la habría llegado a agredir violentamente, tomándola del cuello.
Este dato cobra un peso macabro a la luz de las dos autopsias, que determinaron que la joven estudiante de comunicación social murió por asfixia mecánica.
El juicio por el crimen principal
En paralelo a este proceso, se avecina el juicio central por el homicidio de Paulina Lebbos. En los próximos días se llevará a cabo el debate para determinar quién mató a la joven. En el banquillo de los acusados estarán César Soto y Sergio Kaleñuk, hijo de un secretario privado del entonces gobernador de Tucumán, José Jorge Alperovich.
La búsqueda de la verdad sobre lo ocurrido aquella madrugada de 2006 sigue topándose con obstáculos en los testimonios de quienes estuvieron más cerca de Paulina. Por ahora, la estrategia del silencio no le ha servido a Virginia Mercado para eludir el banquillo.