El celular de Maira dejó de funcionar a las 21: la pregunta que nadie puede responder
El celular de Maira Cabrera dejó de funcionar a las 21 del 10 de agosto, el mismo día en que se perdió su rastro en Telaritos. La familia reclama que las pericias avancen para saber dónde estuvo el dispositivo por última vez. Hasta ahora, ni el teléfono ni Maira aparecieron.
El celular de Maira Romina Cabrera se apagó a las 21 del 10 de agosto, el mismo día en que la mujer desapareció en Telaritos, departamento Capayán. Desde entonces, el dispositivo no volvió a encenderse y todavía no fue encontrado. Los investigadores intentan determinar dónde estuvo por última vez y qué pasó con él.
La mujer, que el viernes pasado cumplió 28 años, viajó ese día desde su casa en Casa de Piedra, departamento La Paz, hasta Telaritos. Tomó un colectivo para encontrarse con su expareja, Eduardo “Pumpuna” Cejas, padre de la hija que tienen en común. El hombre debía entregarle la cuota alimentaria de la nena.
Según relató el abogado de la familia, Rolando Crook, Maira llegó a Telaritos a las 19 y pensaba irse antes de las 21 porque tenía previsto viajar a Santiago del Estero. Llevaba su teléfono consigo. A las 21, el aparato “no funcionó más”, precisó el letrado en una entrevista con El Ancasti.
¿Por qué el celular es clave para la causa?
Los datos que pueda arrojar el dispositivo son fundamentales para reconstruir el recorrido de Maira esa noche. La pericias podrían establecer la última ubicación geográfica del teléfono, si estaba encendido o si fue apagado, y en caso de haber sido apagado, en qué momento y dónde ocurrió. Crook señaló que los investigadores ya pidieron que estos puntos se esclarezcan con análisis técnicos.
El último sábado, en los operativos realizados en Telaritos, los pesquisas secuestraron un celular que será sometido a peritaje. El 9 de septiembre, la Fiscalía emitió un informe en el que detalló las medidas vinculadas a varios teléfonos incautados en el marco de la causa.
De acuerdo con ese reporte, durante la investigación se secuestraron dispositivos y se solicitaron informes a compañías telefónicas para establecer titularidad, actividad, comunicaciones y localización de distintas líneas. También se requirió información a entidades bancarias, entre otros pedidos.
La Fiscalía está procesando datos remitidos por la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJUDECO), que depende de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Este organismo brinda asistencia técnica y operativa en investigaciones penales mediante herramientas tecnológicas, en el marco de un convenio de colaboración con la Procuración General de Catamarca.
La información solicitada a partir de los teléfonos secuestrados incluye registros de llamadas entrantes y salientes, ubicación y geolocalización. El material está siendo descargado y procesado para su análisis integral e incorporación a la pesquisa, con las reservas necesarias para no afectar el avance de la investigación.
Además, se ordenaron nuevas medidas en Telaritos y sectores cercanos, definidas a partir de los datos técnicos sobre la ubicación de antenas telefónicas. En esa pista informática los investigadores buscan datos que permitan esclarecer el caso. El celular de Maira sigue sin aparecer. Ella continúa desaparecida.