El cementerio de General Pico se convirtió en tierra de nadie: los vecinos estallaron
Los vecinos de General Pico estallaron por la ola de robos y vandalismo en el cementerio municipal. ¿Qué encontraron en los nichos que los dejó en shock?
Un grupo de vecinos de General Pico se plantó frente al cementerio municipal para denunciar la ola de robos y destrozos que padecen los nichos de sus seres queridos. La situación se volvió insostenible: los delincuentes ya no solo roban, sino que también profanan los lugares de descanso con rituales extraños.
La protesta, cargada de dolor e indignación, tuvo como interlocutor al secretario de Obras Públicas, Jorge Gabba, quien se acercó a escuchar los reclamos y prometió tomar cartas en el asunto.
Un panorama desolador
Los familiares que visitan el cementerio se encuentran con un escenario devastador: vidrios rotos, puertas forzadas, cerraduras destrozadas y nichos revueltos. Según relataron, los delincuentes no buscan objetos de valor económico, sino que roban pertenencias de enorme valor sentimental, como rosarios, medallas y recuerdos que las familias habían dejado para sus difuntos.
La angustia es aún mayor al descubrir que algunos manifestantes encontraron animales muertos, como gallinas desplumadas, lo que sugiere que el lugar también se utiliza para llevar a cabo rituales de origen desconocido, aprovechando la falta de vigilancia.
¿Qué exigen los vecinos?
El reclamo principal es la falta de seguridad, sobre todo a partir de las 14 horas, cuando el personal municipal termina su turno. A partir de ese horario, el predio queda completamente desprotegido, convirtiéndose en un blanco fácil para los intrusos.
Los vecinos piden que se designe personal en la entrada para registrar con nombre y apellido a todas las personas, así como las patentes de los vehículos que ingresan y salen. Además, solicitan la colocación de cámaras de seguridad, especialmente en los tapiales traseros, que son utilizados como vía de acceso clandestino.
La respuesta de las autoridades
Jorge Gabba reconoció la gravedad de la situación y aseguró que ya se realizaron mejoras, como la reparación de un paredón trasero y la instalación de nueva iluminación para disuadir a los delincuentes. El funcionario se comprometió a recibir un petitorio formal con los tres puntos clave de la protesta.
“Vamos a intentar que haya más control aquí adentro y a tomar los datos de quienes ingresan. También vamos a trabajar con el tema de las cámaras, aunque eso llevará un tiempo”, explicó Gabba, intentando calmar los ánimos.
Desde el municipio instaron a los vecinos que sufran la profanación de un nicho a realizar la denuncia policial correspondiente, ya que es fundamental para generar antecedentes y que la justicia pueda intervenir en estos dolorosos delitos.