El Centro Cultural Lola Mora se llevó dos premios en la Bienal de Arquitectura: el jurado se rindió ante un detalle de su fachada
El Centro Cultural Lola Mora volvió a quedar en el centro de la escena arquitectónica nacional y esta vez se llevó dos premios en la Bienal de Buenos Aires. Uno de ellos tiene que ver con un detalle de su fachada que el jurado no pasó por alto, y el otro con la forma en que se construyó. ¿Qué fue lo que más pesó?
El Centro Cultural Lola Mora sumó dos nuevos galardones a su vitrina durante la XX Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires, que se desarrolló entre el 5 y el 10 de octubre. La obra concebida por el arquitecto César Pelli fue distinguida por las soluciones técnicas de su fachada y por el esquema de gestión público-privada que permitió concretar el edificio en Jujuy.
Los reconocimientos llegaron en dos frentes distintos: uno puso la lupa sobre la piel del edificio y el otro sobre la ingeniería institucional que lo hizo posible. Ambos coincidieron en algo: el complejo jujeño, destinado a preservar e interpretar el patrimonio cultural de la provincia, quedó en el centro de la escena arquitectónica nacional.
Los dos premios que recibió el Centro Cultural Lola Mora
El primero fue el Premio Hydro Argentina a la Mejor Fachada de Aluminio, en la categoría Proyecto cultural. El segundo, el Premio Bienal de Arquitectura a la Gestión Público-Privada. En el caso del galardón entregado el sábado 10 de octubre, la propuesta jujeña se impuso entre 19 proyectos postulados.
El jurado evaluó de forma prioritaria la envolvente vidriada y de aluminio de 1.565 metros cuadrados, proyectada por el estudio Pelli Clarke & Partners y ejecutada por la constructora Panedile Argentina, con la intervención de Grupo Daca en la carpintería. Esa fachada fue planificada para optimizar la luz natural e integrarse con el entorno de Alto La Viña.
El desafío de construir una obra de autor en Jujuy
La participación provincial en la Bienal no se limitó a los premios. El jueves 8 de octubre, en el Museo Nacional de Bellas Artes, se desarrolló la conferencia El desafío de construir una obra de autor, a cargo de Alfonso Asensio Albino, arquitecto de la firma Panedile, y de Ramiro Tejeda, arquitecto y exsecretario de Planificación de Jujuy.
Durante la exposición, Asensio Albino puso el acento en el perfil ecológico del predio. "Es una obra green building, es una obra net cero, o sea que se autosustenta energéticamente", detalló el profesional en declaraciones a la Televisión Pública. Además, remarcó que el edificio incorpora paneles solares y que la tecnología internacional aplicada se potenció con "la mano de obra local" y el uso de insumos regionales como piedra y madera.
Un edificio que cuenta una historia
Ramiro Tejeda, por su parte, resaltó el concepto museológico que guió el diseño estructural. "En el edificio se cuenta una historia", afirmó el exfuncionario, en referencia al trazado ideado por César Pelli para reinterpretar la trascendencia de la artista y la trayectoria de sus obras "desde el Congreso de la Nación hasta llegar a Jujuy y ser resignificadas y puestas en valor".
Inaugurado el 2 de julio de 2026, el inmueble alberga las seis esculturas monumentales de Lola Mora en un ambiente controlado que garantiza su conservación. Los dos premios obtenidos en la Bienal se suman al que el proyecto había conseguido en 2022, en la categoría Equipamiento Público, cuando todavía estaba en etapa de ejecución. Con estas distinciones, el espacio consolida su reconocimiento internacional tras la apertura al público.