El centro de Río Cuarto se vacía: ya son 250 los locales sin actividad
¿Sabías que Río Cuarto ya tiene 250 locales vacíos? La crisis del comercio se profundiza y el centro muestra una postal desoladora. Conocé los motivos detrás de la ola de cierres y qué esperan los comerciantes.
El comercio de Río Cuarto atraviesa una de sus peores crisis en años. El Centro de Estadísticas y Servicios para la Industria y el Comercio (CESIS) confirmó que ya hay cerca de 250 locales vacíos en la ciudad, y las vidrieras del centro muestran carteles que se volvieron una postal habitual: “liquidación por cierre”.
Diego Cambría, gerente del CESIS, advirtió que la situación es tan grave que el relevamiento que estaba previsto para septiembre se adelantó a fines de agosto. “No hay mucho misterio en esto: hay una caída en el consumo”, sentenció.
¿Qué hay detrás de la ola de cierres?
El dirigente enumeró los factores que explican el fenómeno. En primer lugar, el alto costo de los alquileres, especialmente en las zonas más comerciales del centro. También mencionó la aparición de nuevos polos comerciales que descentralizan el movimiento y el incremento general de los costos para poner en marcha un negocio.
Pero el golpe más duro llega por el lado de las ventas. La caída del consumo debilitó los márgenes de los comerciantes, que ya no encuentran forma de sostener sus emprendimientos. Cambría anticipó que habrá más cierres en los próximos días.
El problema ya no es solo del microcentro
El relevamiento del CESIS también detectó una disminución de la actividad y un aumento de locales desocupados en distintos sectores de la ciudad. Si bien el fenómeno es más visible en el centro por la concentración de comercios, el macrocentro también empieza a sentir el impacto.
El avance de las ventas online y sus desafíos
Otro de los factores que mencionó Cambría fue el crecimiento de las ventas por internet. El comercio electrónico permite, en algunos casos, reducir costos fijos y adaptar los gastos al nivel de ventas. Sin embargo, también plantea un desafío para los comercios tradicionales, que enfrentan diferencias de costos y cargas impositivas con las plataformas online.
En ese sentido, el gerente del CESIS cuestionó la falta de una reforma integral que reduzca la presión tributaria y mejore las condiciones para la producción y el comercio nacional.
Impuestos, apertura comercial y márgenes ajustados
Cambría también se refirió a la política de apertura comercial del Gobierno nacional. Si bien reconoció que es una decisión política con la que se puede estar de acuerdo o no, sostuvo que la apertura debería estar acompañada por medidas internas para fortalecer a la industria y al comercio argentino.
“Para abrir todo tenés que acompañarlo con políticas internas para que la industria nacional pueda crecer y acomodarse”, planteó.
Entre los principales problemas mencionó la carga impositiva y una reforma laboral que, a su criterio, quedó inconclusa. También puso el foco en el esquema de Ingresos Brutos, que genera una fuerte presión sobre empresas y comercios que hoy trabajan con márgenes de rentabilidad mucho menores.
Según explicó, aunque un comercio registre un nivel alto de ingresos brutos, eso no significa que tenga una ganancia equivalente. En un contexto de ventas en baja y márgenes reducidos, los impuestos pueden terminar absorbiendo una parte significativa de la rentabilidad.
Una inversión cada vez más difícil de sostener
El dirigente remarcó además el volumen de capital que requiere mantener un comercio en funcionamiento. Algunos establecimientos necesitan contar con cientos de millones de pesos en mercadería, y hasta los negocios más pequeños requieren una inversión considerable para mantener sus locales abastecidos.
A esa inversión se suman los salarios, los alquileres, los impuestos y el resto de los costos operativos.
Con este panorama, desde el CESIS anticipan que el relevamiento de agosto podría mostrar un escenario todavía más complejo, con nuevos locales que dejarán de funcionar al cierre del mes. La postal del centro de Río Cuarto, con carteles de “liquidación por cierre” y “se vende fondo de comercio”, refleja una problemática que, según advierten desde el sector empresario, excede a determinados corredores comerciales y comienza a extenderse por toda la ciudad.