El centro oncológico que sostiene a Comodoro cumple 38 años y suma una precisión que roza lo imposible
Hace 38 años que atiende pacientes oncológicos en Comodoro, y su director acaba de contar qué pasa con los aranceles de PAMI y con una tecnología que cambia la precisión de cada sesión.
El Centro de Aplicaciones Bionucleares (CABIN) de Comodoro Rivadavia acaba de cumplir 38 años de actividad y lo hace con una rutina que no se detiene: atención oncológica para pacientes de toda la región y la incorporación de tecnología que apunta a afinar la puntería de los tratamientos. Su director, el doctor Jorge Brugna, resumió el presente del centro con una frase simple: la prioridad es sostener las prestaciones y seguir optimizando el diagnóstico y la atención de las personas con cáncer.
Según explicó Brugna, CABIN atiende sin cargo a los pacientes derivados por el sistema público de salud provincial y también recibe a quienes llegan a través de obras sociales y empresas de medicina prepaga.
"En realidad estamos muy contentos de cumplir un año más. CABIN mantiene las prestaciones en este área de lo que es el diagnóstico y el tratamiento del cáncer. Sigue atendiendo a las personas que deriva el sistema provincial de salud y lo hace sin cargo. Y atendemos, por supuesto, a todas las personas que vienen derivadas del sistema privado de las obras sociales y prepagas", señaló el director.
Una precisión por debajo del milímetro
Entre los objetivos del centro aparece la incorporación de nuevas modalidades terapéuticas capaces de acortar los tratamientos, dirigir la radiación con mayor exactitud y reducir el impacto sobre los tejidos sanos.
En esa línea, Brugna detalló que CABIN adquirió un sistema de posicionamiento del paciente para la camilla del acelerador lineal, el equipo que se usa en radioterapia. El dispositivo permite reproducir la ubicación del paciente con una precisión inferior al milímetro entre una sesión y otra.
"Hay todo un sistema tecnológico que tiene que ver con el software que permite tener una precisión submilimétrica, o sea, por debajo del milímetro, para que uno no crea que está pegándole al tumor y en realidad le está pegando a tejido sano. Ese tipo de innovaciones tecnológicas son las que hoy está incorporando CABIN con recursos propios", explicó.
El director remarcó que estas mejoras se financian con fondos propios y forman parte del esfuerzo por sostener y mejorar la atención. Además, subrayó que al centro llegan pacientes de distintos puntos de Chubut y también de la provincia de Santa Cruz.
Entre 1.000 y 1.300 consultas por mes
Sobre la actividad asistencial, Brugna precisó que CABIN registra entre 1.000 y 1.300 consultas oncológicas mensuales. El volumen crece entre un 2% y un 7% por año, aunque se mantiene relativamente estable.
El especialista recordó que el tratamiento del cáncer suele apoyarse en tres modalidades principales: cirugía, quimioterapia y radioterapia. CABIN participa en las dos últimas, de acuerdo con las necesidades de cada paciente.
La deuda de PAMI con los aranceles
Brugna también puso el foco en las dificultades económicas que genera la atención de afiliados de PAMI. Según afirmó, la obra social mantiene los valores que pagaba en diciembre del año pasado, sin una actualización que acompañe los costos de las prestaciones.
"Nosotros conocemos PAMI, por ejemplo, que es una obra social que por la edad de los pacientes tiene más cánceres que la gente más joven. Entonces, como PAMI, por ejemplo, no actualiza sus aranceles, PAMI sigue pagando lo que pagaba en diciembre del año pasado, que ya era poco", advirtió.
El director sostuvo que los afiliados reciben en CABIN tratamientos equivalentes a los de pacientes con otras coberturas, pero en muchos casos necesitan una atención más frecuente por la presencia de enfermedades asociadas y otras necesidades médicas.
Por ese motivo, indicó que mantienen gestiones para que PAMI revise los aranceles y reconozca los costos del trabajo que realiza el centro.
A 38 años de su creación, CABIN busca sostener sus prestaciones e incorporar mejoras tecnológicas en un contexto que Brugna describió como complejo para Comodoro Rivadavia y la región.