El cerro que preocupa a San Martín: la máquina que trabaja en el desagüe San Isidro
Mueven máquinas pesadas en el desagüe que recibe el agua del Cerro Pie de Palo y en dos frentes de 25 de Mayo. La limpieza no elimina el riesgo de crecidas, pero cambia cómo circula el agua cuando llueve fuerte en la zona.
Una excavadora se mueve sobre el desagüe San Isidro, en San Martín, el punto por donde baja el agua del Cerro Pie de Palo cada vez que llueve en la zona. La imagen no es casual: se trata de uno de los trabajos de limpieza y mantenimiento que se ejecutan en el marco de COPRE para mejorar el escurrimiento y achicar el riesgo ante posibles crecientes.
La tarea no se limita a San Martín. En 25 de Mayo hay dos frentes abiertos en simultáneo, con maquinaria pesada distribuida en distintos sectores del departamento.
Dos máquinas, dos frentes en 25 de Mayo
Por un lado, una excavadora con oruga se ocupa de la limpieza de drenes. Ya terminó su paso por la Ruta 279, en el tramo comprendido entre Calle 20 y Callejón Del Bono, y ahora trabaja en inmediaciones de Calle 4 y Ruta 270, cerca de Villa Santa Rosa.
En paralelo, una segunda máquina avanza con la limpieza del dren de Calle 21, otro de los puntos donde se acumula el agua cuando el volumen de lluvia supera la capacidad de conducción.
Qué se busca con estos trabajos
Desde el programa remarcan que se trata de tareas de mitigación. Es decir: no eliminan el riesgo hídrico que existe en la zona, pero sí apuntan a que el agua circule mejor y a reducir su impacto si llegan lluvias fuertes.
El desagüe San Isidro cumple un rol clave en ese esquema, porque es el principal receptor del agua que baja del Cerro Pie de Palo cuando se registran precipitaciones. Mantenerlo limpio es, en la práctica, la primera barrera para que el escurrimiento no se trabe aguas abajo.