El Chango Huaqueño volvió a su tierra: así lo despidió su pueblo
Tras su muerte, su cuerpo volvió a la tierra que lo vio nacer. Lo que vivió su pueblo cuando lo recibió, conmueve hasta las lágrimas.
El silencio se cortó con acordes de guitarra y el llanto contenido de los que lo vieron crecer. Los restos de Horacio Villafañe, el Chango Huaqueño, llegaron este viernes al cementerio de Huaco, en Jáchal, y su pueblo le devolvió con música y homenajes el cariño que él supo sembrar.
El cuerpo del artista, oriundo de esa localidad del norte sanjuanino, fue recibido por una multitud que se congregó en el cementerio local. Familiares, amigos, vecinos y artistas se dieron cita para acompañar el regreso definitivo de quien dedicó su vida a cantarle a su tierra.
Un homenaje a la altura de su legado
Durante la ceremonia, se vivieron momentos de profunda emoción. Los restos de Villafañe fueron ubicados en un sector especial del cementerio, donde los presentes pudieron despedirlo entre palabras alusivas y momentos litúrgicos. El intendente de Jáchal, Dr. Matías Espejo, participó del acto y destacó la necesidad de mantener viva la memoria de quienes marcaron la identidad cultural de Huaco y de todo el departamento con su arte y su trayectoria.
Como parte del reconocimiento, se descubrió una placa conmemorativa que recordará para siempre la fecha en que el Chango Huaqueño volvió a su Huaco natal. La placa quedará como testimonio permanente del cariño de su gente y del lugar que ocupa en la historia de la música cuyana.
La serenata final
El broche de oro lo puso la música, fiel compañera de su vida. Un grupo de músicos, artistas invitados y vecinos interpretaron “Vallecito de Huaco”, una de las obras más emblemáticas del Chango Huaqueño, esa que nació del paisaje y del sentir de su pueblo. Las notas recorrieron el cementerio mientras los presentes, algunos con los ojos vidriosos, cantaban junto a los artistas.
Así, entre aplausos y lágrimas, el Chango Huaqueño se despidió de todos, pero no del todo: su música y su recuerdo quedaron para siempre en el corazón de Huaco.