El changuito vacío: los supermercados de Misiones aún no recuperan las ventas de 2018

¿Sabías que los supermercados misioneros aún no recuperan las ventas de 2018? El dato del IPEC que expone la dura realidad del consumo.

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El changuito vacío: los supermercados de Misiones aún no recuperan las ventas de 2018
El changuito vacío: los supermercados de Misiones aún no recuperan las ventas de 2018

El changuito del supermercado se convirtió en uno de los mejores indicadores para medir la situación económica de las familias misioneras. Y el dato que surge del nuevo informe sectorial del Producto Bruto Geográfico (PBG), elaborado por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC), deja una señal contundente: los supermercados y autoservicios todavía venden menos que en 2018, a pesar de que el comercio en su conjunto logró recuperarse y crecer durante los últimos años.

La serie elaborada por el organismo provincial muestra que, en términos reales -es decir, descontando el efecto de la inflación- la actividad de supermercados y autoservicios permanece 2,8% por debajo del nivel registrado hace seis años. La recuperación posterior a la pandemia permitió mejorar parcialmente los números, pero nunca alcanzó para regresar al punto de partida. En otras palabras, después de seis años de crisis económicas, inflación y pérdida del poder adquisitivo, el consumo masivo continúa sin recuperar el terreno.

¿Qué dice el informe del IPEC sobre el comercio en general?

La conclusión resulta todavía más llamativa si se observa el desempeño general del comercio. Según el informe, el sector representa actualmente el 14,2% del Producto Bruto Geográfico de Misiones y se consolidó como el segundo motor de la economía provincial, solo detrás de la industria manufacturera. Además, entre 2018 y 2024 registró un crecimiento real acumulado del 12,9%. Sin embargo, ese avance no se tradujo en una recuperación del consumo cotidiano de los hogares.

Para el IPEC, la explicación está directamente vinculada con la evolución del salario real. El documento sostiene que los supermercados constituyen el segmento que mejor refleja el comportamiento del consumo masivo y que su estancamiento sintetiza la trayectoria económica de las familias durante los últimos años. A medida que el poder adquisitivo perdió fuerza, los hogares comenzaron a modificar sus hábitos de compra para sostener el gasto indispensable.

¿Cómo cambiaron los hábitos de compra en las góndolas?

En ese contexto, el informe describe un fenómeno que se volvió habitual en las góndolas. Las familias continuaron comprando alimentos y artículos de primera necesidad, pero redujeron cantidades, reemplazaron marcas tradicionales por segundas marcas y limitaron el consumo a los productos esenciales. Esa estrategia permitió sostener el gasto básico, aunque impidió que las ventas crecieran en términos reales. En consecuencia, la facturación de los supermercados prácticamente permaneció inmóvil durante todo el período analizado.

El documento también advierte que el comercio minorista enfrenta transformaciones estructurales que exceden el nivel de ingresos. La expansión del comercio electrónico, acelerada desde la pandemia, modificó los canales de venta y desplazó parte de las operaciones hacia plataformas digitales cuya facturación, en muchos casos, ni siquiera se registra territorialmente en Misiones. Ese fenómeno altera la medición tradicional de la actividad y agrega presión sobre los comercios físicos.

El impacto del comercio fronterizo y la composición del sector

A ello se suma una particularidad propia de la provincia: la fuerte influencia del comercio fronterizo. El informe recuerda que el diferencial cambiario con Paraguay y Brasil condiciona permanentemente el comportamiento del consumo. Cuando el peso se aprecia y resulta conveniente comprar del otro lado de la frontera, una parte importante del gasto de los hogares sale de Misiones y afecta directamente las ventas de supermercados y comercios locales. Cuando ocurre el proceso inverso, el flujo comercial vuelve a favorecer a la provincia.

Pese a ese escenario, el comercio minorista continúa siendo el principal componente del sector. En 2024 explicó el 57,6% del valor agregado comercial, muy por encima del comercio mayorista (29,1%) y del comercio y reparación de vehículos (13,3%). Es decir, más de la mitad de la riqueza que genera el comercio provincial depende directamente de la evolución del consumo de las familias.

El informe también confirma que los supermercados y autoservicios constituyen la subrama con mayor presencia territorial de Misiones, con 3.263 contribuyentes activos, lo que refleja el peso de esta actividad dentro de la economía provincial. Sin embargo, esa amplia red comercial convive con un mercado cada vez más exigente, donde el consumidor prioriza precios, promociones y productos esenciales por encima del consumo expansivo que caracterizó otros períodos.

La radiografía elaborada por el IPEC deja así una de las conclusiones más elocuentes del informe. Aunque el comercio logró expandirse y ganar participación dentro de la economía provincial, el consumo masivo permanece estancado. Seis años después del pico alcanzado en 2018, el changuito del supermercado sigue siendo más pequeño. No porque existan menos comercios o menor actividad económica, sino porque el bolsillo de los hogares todavía no recuperó la capacidad de compra que tenía antes del inicio del prolongado ciclo de deterioro del salario real.

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