El "Chupete" desapareció 10 años tras el crimen de Lucas Bruno y ahora un jurado tomó una decisión
Lucas Bruno tenía 19 años cuando lo mataron a balazos en Guaymallén. El presunto autor desapareció una década, se cambió la cara y hasta el nombre. Ahora un jurado popular se pronunció, pero la familia todavía espera la pena.
El jurado popular declaró culpable a Leandro Emanuel Contreras Sottile, alias "El Chupete", por el homicidio de Lucas Bruno, el joven de 19 años baleado en el barrio Santa Ana de Guaymallén en octubre de 2013. El veredicto se conoció durante la tarde de este miércoles y la pena se definirá el próximo martes, en la audiencia de cesura.
Contreras fue hallado responsable del delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego. El debate, que se desarrolló en el Polo Judicial Penal, fue señalado como el juicio por jurados más corto de la historia judicial de Mendoza.
El ataque que terminó con la vida de Lucas Bruno
La noche del 29 de octubre de 2013, vecinos del barrio Santa Ana alertaron a la Policía por una serie de disparos en las inmediaciones de José Amigorena y Corrientes. Cuando los efectivos llegaron, les informaron que dos personas heridas habían sido trasladadas en una camioneta Traffic hasta el hospital Central.
Las víctimas eran Lucas Fabián Bruno y Juan Ignacio Marino Muñoz. Ambos habían quedado tendidos en el piso tras el ataque. Bruno recibió impactos de bala en el abdomen y la cabeza, y murió aproximadamente una hora después. Marino Muñoz, en cambio, recibió un disparo en la espalda, a la altura de la zona lumbar.
Según la investigación, Contreras se movilizaba en un Fiat 147 y descendió del vehículo con una pistola Bersa calibre .22, con la que habría efectuado los disparos contra el grupo en el que estaban las víctimas.
Días antes del asesinato, Lucas Bruno había sido escrachado públicamente por vecinos del barrio, que lo señalaban por su presunta participación en el robo a un cibercafé de la zona. Ese antecedente formó parte de las pruebas analizadas durante el proceso judicial.
Una década prófugo y una identidad falsa
Tras el crimen, Contreras permaneció prófugo durante diez años. Según la investigación, cruzó a Chile, adoptó otra identidad y modificó su aspecto físico. A pesar de su condición de fugitivo, continuó vinculado a la hinchada de Independiente Rivadavia, donde se desempeñaba como trompetista.
Su fuga terminó en abril de 2023, cuando fue detenido en la Ciudad de Mendoza luego de un robo cometido por una banda de ciudadanos chilenos en la Galería Tonsa. Un control de identidad permitió establecer que sobre esa persona pesaba un pedido de captura internacional. Detrás de la documentación que utilizaba, que correspondía a la identidad de Diego Sebastián Guerrero Paz, se encontraba en realidad el hombre buscado desde hacía años por el crimen de Lucas Bruno.
El juicio y el veredicto
El debate se desarrolló bajo la conducción del juez técnico Alejandro Miguel. En representación del Ministerio Público Fiscal intervino el fiscal Oscar Malla, mientras que Jimena Villanueva actuó como querellante en representación de la familia de la víctima. La defensa de Contreras estuvo a cargo de Pablo Cazabán y Carla Tirenti.
Durante los alegatos finales, Contreras sostuvo su inocencia. Sin embargo, los testimonios incorporados durante la jornada del martes fueron considerados por el jurado al momento de analizar la acusación. Finalmente, este miércoles por la tarde, los integrantes del jurado popular emitieron su veredicto y encontraron a Leandro Contreras Sottile culpable del homicidio de Lucas Bruno.
Ahora resta determinar la pena. La audiencia de cesura fue fijada para el próximo martes, instancia en la que se establecerá la condena que deberá cumplir el acusado.