El cielo se puso blanco y verde en la costanera: lo que cayó sobre los gazebos mientras todos comían

El granizo cayó sin aviso sobre la costanera de Paraná y los feriantes vivieron minutos de tensión bajo los gazebos. Una cocinera contó lo que pasó cuando el cielo cambió de color y el fuego siguió encendido: hay un detalle de la tarde que nadie esperaba.

· 5 min de lectura
El cielo se puso blanco y verde en la costanera: lo que cayó sobre los gazebos mientras todos comían
El cielo se puso blanco y verde en la costanera: lo que cayó sobre los gazebos mientras todos comían

Una jornada de feria en la costanera de Paraná terminó de la manera menos pensada. El granizo irrumpió este domingo y obligó a feriantes, gastronómicos y familias a buscar refugio a las apuradas, en medio de una pedrea que nadie vio venir.

Lorena Sánchez, cocinera habituada a este tipo de encuentros, lo vivió en primera persona y se lo contó a Elonce. “Nos sorprendió. Sabía que iba a venir una llovizna y que la intensidad no iba a ser mucha, pero sinceramente a mí me sorprendió”, relató. Lo que parecía una precipitación pasajera se transformó en una fuerte caída de piedras acompañada por ráfagas de viento.

“Nunca jamás, en los años que llevo como gastronómica feriante, me había pasado una granizada con tal magnitud y con tanta fuerza”, afirmó Sánchez.

Kilos de piedra sobre los gazebos

El episodio encontró a los puestos funcionando y a mucha gente comiendo bajo las carpas. Los feriantes se metieron debajo de sus estructuras, pero ese mismo refugio empezó a jugarles en contra. “Teníamos que estar sacando porque se juntaban kilos de piedras en el techo del gazebo, junto con las hojas y las flores de los árboles”, explicó la cocinera sobre los minutos más intensos.

El viento también castigó el sector, aunque para eso estaban preparados. “Normalmente nosotros ya tenemos todo prendido con estacas, así que eso lo tenemos organizado. El tema fue que jamás nos había pasado algo así con piedra”, diferenció. Ya conocían la lluvia e incluso el agua corriendo debajo de los puestos, pero no una granizada de esa magnitud.

Mientras los gastronómicos intentaban sostener sus espacios, el público empezó a abandonar la feria a las corridas. “Había un montón de gente comiendo, gente debajo de las carpas, gente que estaba llegando y gente que ni alcanzó a comer porque se tuvo que ir”, recordó.

“Salieron todos corriendo”

El granizo empujó a muchos a correr hacia los vehículos para resguardarse. Sánchez pudo ver después videos grabados por clientes que mostraban esa secuencia. “Salieron todos corriendo. Vi videos de clientes filmando cómo subían a los autos con las piedras cayendo”, describió.

Algunas personas recibieron impactos durante esos instantes. “Muchos se golpearon. Nosotros tuvimos golpecitos leves con las piedras, pero hubo gente a la que sí le golpeó bastante fuerte”, señaló a Elonce. Pese al susto, destacó que su equipo y los demás trabajadores gastronómicos se encontraban bien tras el fenómeno.

Sobre el tamaño de las piedras, Sánchez contó que fueron considerables, aunque menores que las registradas en otros puntos de Entre Ríos durante el temporal. “No eran tan grandes como las que cayeron en María Grande, pero tengo videos donde las pongo en la palma de la mano y son considerables”, graficó.

El fuego siguió encendido en medio de la pedrea

Una de las imágenes más curiosas de la tarde quedó en el sector gastronómico. El cambio del tiempo fue tan repentino que los trabajadores no alcanzaron a retirar lo que tenían sobre el fogón. “No alcanzamos a levantar las cosas del fuego. Yo dije: ‘Es una lloviznita, cuatro o cinco milímetros, nada’”, recordó Sánchez.

En medio de la caída de piedras, el fuego continuó encendido. “No se apagó”, contó entre risas. Según explicó, la lluvia no fue lo predominante durante esos minutos: “El agua fue poquita. Fueron las piedras”, reiteró.

La intensidad del fenómeno alteró también la percepción del tiempo. Aunque calculó que la granizada se extendió unos cuatro o cinco minutos, para quienes estaban bajo los gazebos pareció mucho más. “Para nosotros fue una eternidad. Habrá sido cuatro o cinco minutos, no más de eso, pero fue una sensación de eternidad porque te da ese miedo”, expresó.

Daños menores y un cielo de todos los colores

Los daños materiales en el puesto de Sánchez no fueron importantes. La cocinera explicó que principalmente se perdieron elementos pequeños y productos descartables que se mojaron. “No fue tan grande la pérdida. Más fue el susto, porque parecía que no iba a cortar más”, aseguró.

También recordó cómo cambió el aspecto del cielo mientras avanzaba el temporal. “Se puso blanco, se puso verde, se puso de todos los colores”, relató. Para Sánchez, el episodio pasó a formar parte de las experiencias inesperadas que deja el trabajo permanente en espacios abiertos: “Creo que es una más para la historia de esta vida feriante que llevamos”.

Tras el temporal, recibió numerosos mensajes de personas que querían conocer el estado de los trabajadores. “Agradezco a todos los que nos mandaron a preguntar cómo estábamos y a quienes escribieron preocupándose por nosotros y por todos los compañeros gastronómicos”, expresó.

Una experiencia que obligará a reforzar recaudos

El episodio ocurrió en una jornada en la que se habían emitido advertencias meteorológicas por tormentas para Paraná y otros sectores de Entre Ríos. Sin embargo, Sánchez admitió que no esperaba una pedrea de semejante intensidad y señaló que la experiencia dejó nuevos aspectos a considerar para quienes trabajan a cielo abierto.

“Creo que se viene todo esto y vamos a tener que prepararnos como gastronómicos feriantes para las ferias y todos los eventos al aire libre”, reflexionó. La trabajadora remarcó que suelen tomar recaudos frente al viento y la lluvia, pero la caída de granizo abrió un escenario distinto.

Superado el susto y sin consecuencias graves entre sus compañeros, Sánchez resumió lo ocurrido desde la perspectiva de quienes viven de instalar sus puestos cada fin de semana: “Es nuestro afán de trabajar, nuestro afán de estar en una feria. Muchas veces nos encontramos con estas situaciones que dispone la naturaleza y, bueno, son cosas que pasan”.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de Har Picadas Paraná | Shawarma & Más (@harpicadas)

Más para leer

Entre Ríos vivirá una semana de dos caras: el frío que llega y el calor que se viene
Sociedad
Apareció un zorro en el jardín de un hospital de Paraná: lo que llamó la atención de los rescatistas
Sociedad
Cinco escuelas de Paraná se sumaron al plan de reciclaje: qué harán con el material que junten
Sociedad
OSER estira la cobertura de los hijos estudiantes hasta los 26: el trámite que hay que hacer cada año
Sociedad
Vendió el Quini 6 millonario en Paraná, pero nadie aparece: "No es de los fijos"
Sociedad
Colón vivió la Quema del Muñeco: el detalle que nadie esperaba ver en el Parque Quirós
Sociedad