El cielo se puso negro en Taco Ralo: el granizo que despertó a todos y dejó un tendal de destrozos
El granizo y el viento arrasaron con todo en Taco Ralo: volaron techos, cayeron árboles y los autos quedaron destrozados. Lo que aún no se sabe es cuántas familias quedaron afectadas ni qué pasó con los heridos.
Una tormenta brutal se desató en la noche del miércoles en Taco Ralo, en el sur de Tucumán, con granizo gigante y vientos que volaron techos, tumbaron árboles y rompieron vidrios y autos. El temporal, que duró apenas minutos, dejó a los vecinos en shock y aún se espera el balance oficial de daños.
La localidad del departamento Graneros vivió una noche de terror. Según los primeros reportes de los propios vecinos, el fenómeno avanzó con una violencia inusual: ráfagas fortísimas, piedras de hielo de gran tamaño y lluvia intensa en cuestión de instantes.
«Parecía que se iba a acabar el mundo»
Una de las habitantes del pueblo describió a la tormenta como algo nunca visto. «Ha sido algo rapidísimo. Se sentía horrible, parecía que se iba a acabar el mundo», contó, todavía conmocionada. La mujer aseguró que todo pasó en muy poco tiempo y que el ruido del granizo contra los techos y las ventanas fue ensordecedor.
La misma vecina mencionó que algunas personas habrían resultado heridas, aunque esa información no fue confirmada por ninguna autoridad. Hasta el momento no se sabe si hubo traslados a hospitales ni cuál es el estado de los presuntos damnificados.
Techos volados, árboles caídos y autos destrozados
Cuando la tormenta amainó, los vecinos salieron a la calle y se encontraron con un panorama desolador. Los vientos arrancaron techos de viviendas, derribaron árboles y quebraron ventanas. El granizo, por su parte, destrozó los vidrios de los autos que estaban estacionados a la intemperie.
Los daños se repitieron en distintos sectores de la localidad. La caída de ramas y troncos bloqueó calles, mientras que las estructuras dañadas quedaron en riesgo de derrumbe.
Ante ese escenario, desde la comuna de Taco Ralo se abocaron a relevar los destrozos para determinar la magnitud del desastre. Hasta ahora no se difundió un número oficial de viviendas afectadas ni una estimación de las pérdidas materiales.
Las autoridades recomendaron a los vecinos no circular por las zonas más golpeadas, sobre todo donde hay árboles caídos o construcciones que podrían venirse abajo.
Mientras el relevamiento continúa, los habitantes del sur tucumano esperan respuestas oficiales: cuántos fueron los damnificados, si hubo heridos y qué asistencia recibirán. La incertidumbre crece a medida que se conocen más imágenes de los destrozos.