El cierre de una mina empieza el día del primer informe de impacto ambiental, según Martín Lecuona Prat
Martín Lecuona Prat, ex gerente de Mina Pirquitas, explica por qué el cierre de una mina se planifica desde el primer informe de impacto ambiental y qué puede aprender Salta de la experiencia en Pirquitas y Chinchillas.
Martín Lecuona Prat llegó a Mina Pirquitas en 2015 para ser el primer abogado interno de la compañía. Desde entonces, su carrera lo llevó por la gerencia de transporte mineral, la gerencia de proyectos y el cierre de la operación, hasta acompañar el nacimiento de Chinchillas. En una entrevista con Territorio Minero, dejó una idea que resume su visión: una mina se piensa desde el primer día hasta mucho después de que deja de producir.
“No hay minería sin exploración”
Lecuona Prat conoce la actividad desde distintos ángulos. Su paso por Pirquitas comenzó en un momento difícil para la exploración minera argentina y lo expuso a responsabilidades variadas. Ese recorrido le mostró que cada etapa de una operación exige decisiones específicas y que el éxito no está garantizado ni siquiera cuando hay un descubrimiento con buenos resultados.
“No hay minería sin exploración”, sostuvo, y explicó que la clave aparece cuando la geología se cruza con la economía. Puede haber recursos, pero la profundidad, las características del yacimiento y las condiciones económicas determinan si la explotación es viable. “La definición de mina no es geológica, sino económica”, resumió.
El cierre no empieza cuando la mina termina
Para Lecuona Prat, pensar en el cierre recién cuando la producción está por terminar es llegar tarde. La planificación debería arrancar con los primeros documentos ambientales del proyecto. “El cierre de Mina empieza el día que vos hacés el primer informe de impacto ambiental”, afirmó.
Además, advirtió que los planes de cierre no pueden quedar congelados durante toda la vida útil de un proyecto. Las condiciones económicas, productivas y técnicas cambian y obligan a revisar decisiones que años atrás parecían definitivas.
Pirquitas, una historia que no terminó en el cierre
El caso de Pirquitas ocupa un lugar central en su relato. La mina tenía una historia mucho más antigua que la operación que él conoció. Lecuona Prat recordó que en 1989 la compañía que explotaba el yacimiento quebró y dejó a unas 3.000 personas sin trabajo. Años después, el anuncio de un nuevo cierre volvió a poner en primer plano el impacto territorial de la minería.
Cuando llegó el momento de cerrar, el proceso involucró a trabajadores, sindicato y autoridades. Según relató, se logró avanzar con la desvinculación de alrededor de 250 empleados sin conflictos relevantes. “La verdad que para mí fue ejemplar, bueno, no tuvimos ningún conflicto”, recordó.
Cuando el cierre abrió la puerta a otra mina
Mientras se cerraba Pirquitas, apareció Chinchillas. El nuevo proyecto aprovechó la infraestructura existente y transformó el final de una historia en el comienzo de otra. En diciembre de 2018 comenzó el procesamiento de mineral de Chinchillas en la planta de Pirquitas, luego de avanzar con estudios y permisos.
La puesta en marcha fue el resultado de un trabajo interdisciplinario que incluyó ingeniería, autoridades, comunidades, titulares de tierras y otros actores del territorio. Para Lecuona Prat, aquella experiencia dejó una enseñanza concreta sobre lo que se logra cuando distintos actores trabajan sobre un mismo objetivo y resuelven las dificultades que aparecen.
El abogado que aprendió a mirar la mina completa
Su formación es jurídica, pero el trabajo dentro de una operación minera lo llevó a meterse con cuestiones técnicas, productivas, ambientales y comunitarias. En esa mirada integral ubica uno de los principales desafíos para los profesionales del sector. Conocer la disciplina propia ya no alcanza: también hay que comprender el negocio, las personas, los riesgos, el ambiente y las relaciones con las comunidades.
Para los puestos de conducción, esa perspectiva es todavía más importante. “Es importantísimo una mirada integral del negocio para tomar decisiones adecuadas y con la flexibilidad suficiente de entender que hay cuestiones dinámicas que van cambiando con el tiempo”, sostuvo.
Lo que Salta puede aprender antes de que llegue el cierre
La experiencia acumulada en Pirquitas y Chinchillas tiene una lectura particular en una provincia como Salta, que atraviesa un fuerte crecimiento minero y tiene proyectos en distintas fases de desarrollo. Lecuona Prat puso el foco en la responsabilidad de pensar ahora lo que ocurrirá dentro de décadas. Los planes de cierre deben tener coherencia técnica y económica, y las autoridades tienen un papel central en el control y seguimiento.
“Cuando nos controlan somos mucho mejores”, afirmó, defendiendo una autoridad de aplicación que controle, pero que también comprenda el negocio y contribuya a construir mejores resultados. También advirtió sobre la necesidad de preservar estándares altos de transparencia y cumplimiento en toda la cadena minera, desde empresas y proveedores hasta organismos de control. “Si las cosas se hacen bien, tenemos minería para rato”, resumió.
Y aunque hoy su recorrido profesional lo haya llevado hacia otros ámbitos, la minería sigue ocupando un lugar particular en su historia. Cuando le preguntan si todavía conserva ese vínculo, responde: “Siempre, siempre la minería tiene un lugar grande en mi corazón.”