El cigarrillo que guardan para el final: la vieja tradición que pocos conocen
La costumbre de dejar un cigarrillo dado vuelta en el paquete tiene su origen en la Segunda Guerra Mundial y se asocia a la buena suerte y a las cábalas personales.
Entre los fumadores existe una costumbre que no pasa desapercibida: poner un cigarrillo dado vuelta dentro del paquete. Lejos de ser un gesto al azar, este hábito esconde una historia que se remonta a la Segunda Guerra Mundial y una fuerte carga supersticiosa.
¿Qué significa el cigarrillo invertido?
Ese cigarrillo que está al revés se reserva para el final y, para muchos, es “el de la suerte”. La creencia popular dice que fumarlo último puede atraer buena fortuna o servir como un momento para pedir un deseo.
Los sentidos más comunes de esta práctica son:
- Guardarlo como “el cigarrillo de la suerte”.
- Fumarlo último como una cábala personal.
- Pedir un deseo al encenderlo.
- Mantener una tradición heredada de otros fumadores.
- Marcar simbólicamente el cierre del paquete.

¿Cómo surgió esta tradición?
Aunque el origen no está del todo claro, una de las versiones más difundidas sostiene que comenzó durante la Segunda Guerra Mundial. En esa época, los cigarrillos no tenían filtro, por lo que algunos soldados daban vuelta todos menos uno para fumar primero el logo de la marca y evitar dejar rastros sobre su nacionalidad.
Con el tiempo, ese último cigarrillo pasó a ser visto como una señal de buena suerte, ya que representaba haber sobrevivido lo suficiente como para terminar el paquete entero. Así, la costumbre se transformó en una cábala: dar vuelta uno y reservarlo hasta el final.

Hoy en día, esta práctica se difundió de forma masiva y muchos fumadores de distintas partes del mundo la mantienen, incluso sin conocer su verdadero origen. Más allá de las creencias, pasó de generación en generación y se volvió muy común entre quienes fuman.